El auge de los vehículos electrificados plantea retos en componentes que suelen pasarse por alto. El peso de las baterías, la entrega del torque y el frenado regenerativo son algunos de los factores que definen qué llantas necesita un carro eléctrico o híbrido.
Cuando baja la temperatura, el aire dentro del neumático se contrae y la presión cae incluso por debajo del nivel recomendado. Revisarla a tiempo evita desgaste prematuro, más consumo de combustible y riesgos en la vía.