Colombia estuvo cerca de aplicar un racionamiento eléctrico el 28 y 29 de septiembre de 2026, cuando la disponibilidad de generación declarada por las empresas no alcanzó para cubrir la demanda prevista en algunos momentos. El sistema llegó a programar recortes de emergencia, pero estos no afectaron a los hogares.
Germán Alberto Caicedo, presidente del Consejo Nacional de Operación, explicó que para la hora de mayor demanda de la tarde del 28 de septiembre se programaron 98,5 megavatios (MW) de recorte. Al día siguiente, el redespacho anticipó una reducción de 330 MW.
Según Caicedo, las medidas no llegaron a los usuarios gracias al trabajo de los equipos de operación y a que la demanda fue menor que la pronosticada. Sin embargo, advirtió que la confiabilidad del sistema no puede depender de que los pronósticos resulten favorables.
Menos agua y mayor demanda
Al 8 de octubre, los aportes hídricos se ubicaban en el 52 % de la media histórica. Durante una sola semana, el nivel de los embalses cayó de 78,1 % a 76,3 %, incluso en temporada de lluvias.
El sistema también acumula un faltante de 4.208 gigavatios hora frente al fenómeno de El Niño de 2015-2016, equivalente a unos 17 días de demanda nacional. La demanda llegó a 266,6 GWh en un día y a 12.683 MW en una hora, con un crecimiento de 4,9 % frente a octubre del año anterior.
En lo corrido de 2026 se registraron 364 instrucciones de desconexión de carga. A esto se suma que las centrales térmicas, que deberían aportar cerca de 96 GWh diarios, generan en promedio 83 GWh.
Rezagos en generación y transmisión
Entre 2020 y 2026 se esperaba incorporar más de 28.000 MW de nueva capacidad de generación, pero solo entraron cerca de 5.600 MW. En los proyectos comprometidos en la subasta de 2019 también hay retrasos: para 2023 debían estar operando 4.010 MW y solo habían ingresado 1.064 MW.
La mitad de los proyectos de transmisión presenta atrasos, según las cifras expuestas por el CNO. Entre ellos está la línea Colectora, cuya entrada se aplazó para 2027 debido a nuevas consultas previas y que debe conectar los parques eólicos de La Guajira con el sistema nacional.
El presidente del CNO también señaló los aplazamientos de las subastas de expansión del cargo por confiabilidad, los periodos en que la Comisión de Regulación de Energía y Gas operó sin quórum y los cambios tributarios que afectan a los generadores. Estimaciones citadas durante la intervención calculan que la incertidumbre tributaria habría dejado de movilizar cerca de $3 billones en inversiones entre 2023 y 2026.
Gas y finanzas, otros puntos de presión
Las reservas probadas de gas cayeron 17 % en 2025 y la producción nacional es 36 % menor que hace una década. Colombia ya importa cerca del 17 % del gas que consume, un factor relevante para las centrales térmicas que respaldan al sistema cuando baja la generación hidroeléctrica.
A julio, las deudas con las empresas del sector sumaban $7,9 billones, incluidas obligaciones relacionadas con Air-e, la opción tarifaria, entidades oficiales y subsidios. La cartera del mercado mayorista llegaba a $4,29 billones, con una concentración importante en empresas térmicas.
El margen de respaldo hídrico también se redujo. En 2002, las reservas de los embalses equivalían a unos 120 días de demanda nacional; actualmente representan poco más de 70 días. Las proyecciones citadas por el CNO indican que podrían caer hasta cerca del 16 % durante el segundo trimestre de 2027 y tardar más de una temporada de lluvias en recuperarse.
Advertencia para 2027 y 2028
La demanda eléctrica ha crecido casi 24 % desde 2019 y se espera que continúe aumentando. La brecha de energía firme pasaría de 7.669 GWh anuales en la vigencia actual a 8.015 GWh en la siguiente y superaría los 10.600 GWh en 2029-2030.
Por esa razón, el CNO advirtió que 2027 y 2028 podrían ser años de estrechez energética incluso si el fenómeno de El Niño pierde intensidad. El desafío, según el organismo, consiste en asegurar el suministro durante el próximo verano y fortalecer la capacidad de respuesta para los cinco años siguientes.
Las propuestas del Consejo Nacional de Operación
Para los próximos 180 días, el CNO propuso aprovechar toda la generación disponible, priorizar el gas para las térmicas, ampliar la capacidad de regasificación, agilizar la conexión de generación distribuida, plantas de emergencia y baterías, y coordinar mejor el uso del agua en los embalses.
También planteó fortalecer la gestión de la demanda, incentivar el ahorro en la industria y el alumbrado público, y actualizar el Estatuto de Racionamiento, vigente desde 1998. Entre las medidas de mediano plazo incluyó subastas anuales de energía firme, almacenamiento, contratos de largo plazo, nueva capacidad de regasificación y aceleración de proyectos de generación y transmisión.
El organismo pidió además estabilidad jurídica y tributaria, una Creg técnica e independiente, reglas permanentes para la respuesta de la demanda y el almacenamiento, y un plan para sanear las finanzas del sector. Según Caicedo, Colombia necesita cerca de $10 billones de inversión anual para fortalecer su infraestructura energética.
La propuesta final es construir una Agenda Común por la Confiabilidad 2026-2030, con metas públicas, responsables definidos y seguimiento trimestral para evitar que las decisiones pendientes terminen afectando el suministro de los hogares.