La hora oficial mundial cambiará su relación con la rotación de la Tierra. La Conferencia General de Pesas y Medidas (CGPM) aprobó una resolución para dejar atrás el uso de los segundos intercalares y permitir que la diferencia entre ambos sistemas se acumule durante un periodo más largo.
La nueva disposición comenzará a regir el 20 de mayo de 2027. A partir de esa fecha, se permitirá una diferencia de hasta una hora antes de que sea necesario aplicar una intervención para ajustar la escala de tiempo.
Por qué se ajustaba la hora oficial
El Tiempo Universal Coordinado (UTC), que establece la hora oficial del mundo, se calcula con relojes atómicos. La otra referencia es la rotación terrestre, cuyo ritmo no es completamente regular y puede acelerarse o ralentizarse por fenómenos naturales.
Para evitar que ambas mediciones se separaran demasiado, desde 1972 se incorporaron 27 segundos intercalares. Cada ajuste añadía un segundo a la hora oficial cuando la diferencia se acercaba a 0,9 segundos.
En los últimos años, la rotación de la Tierra se ha acelerado. Esto abrió la posibilidad de tener que aplicar por primera vez un segundo intercalar negativo, que consistiría en retirar un segundo del reloj oficial. La CGPM estimó que existe una probabilidad cercana al 30 % de que ocurra durante la próxima década.
El riesgo para los sistemas críticos
La conferencia consideró que los segundos intercalares pueden ser difíciles de implementar. Una ejecución incorrecta puede generar discrepancias en las redes y afectar sistemas críticos, entre ellos las redes de telefonía móvil y las redes eléctricas.
La decisión busca garantizar una escala de tiempo continua durante varios siglos o más. Esto no significa que los días vayan a durar 25 horas ni que cambie la duración de cada segundo: los relojes seguirán avanzando de manera continua, sin añadir ni quitar segundos.