La Alcaldía de Barranquilla entregó la Institución Educativa Distrital Julio Flores en el barrio Villas de San Pablo, al suroccidente de la ciudad. La nueva sede está diseñada para atender a 960 estudiantes desde primera infancia hasta educación media, en un lote de 12.000 metros cuadrados con 6.490 metros cuadrados de área construida distribuidos en bloques de uno y dos niveles.
La inversión total ascendió a 16.670 millones de pesos, financiada por cuatro entidades: la Fundación Pies Descalzos y la Fundación Santo Domingo aportaron conjuntamente más de 1.450 millones; el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, más de 11.250 millones; y la Alcaldía de Barranquilla, más de 3.900 millones.
Un colegio pensado para el calor extremo
La infraestructura incluye laboratorios de tecnología e innovación, dos aulas polivalentes, dos canchas deportivas —una de ellas cubierta para proteger a los estudiantes del sol— y centros de recursos. Pero el rasgo que distingue al colegio es su diseño bioclimático, elaborado para enfrentar las altas temperaturas propias de la región Caribe.
Los salones incorporan ventilación natural y se habilitaron zonas con microclimas destinadas a facilitar el desarrollo de actividades al aire libre sin exponer a los niños al calor intenso. Desde la Alcaldía señalaron que la meta es ofrecer espacios adecuados para fortalecer competencias digitales, el aprendizaje del inglés y el desarrollo de habilidades sociales y emocionales entre los estudiantes.
La entrega de la sede contó con la presencia del presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien destacó la articulación entre los sectores público y privado para llevar a cabo el proyecto.