Alex Saab se declaró culpable del delito de conspiración para realizar lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas en audiencia celebrada ante la jueza Kathleen M. Williams en la Corte del Distrito Sur de Florida. El empresario de 54 años admitió su participación en maniobras de soborno a funcionarios públicos, fraude y ocultamiento del origen de fondos ilícitos.
Con este acuerdo de 12 páginas con la Fiscalía estadounidense, Saab podría recibir una pena máxima de hasta 20 años de prisión. La condena definitiva se dará a conocer en la audiencia de sentencia programada para enero de 2027.
Ante las indagaciones de la magistrada, Saab aseguró que aceptó los cargos de forma voluntaria, sin presiones externas ni acuerdos adicionales por fuera del expediente formal. Modificó así el recurso de "no culpable" que había presentado el pasado 24 de julio.
Antecedentes del caso
Las actuaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) vinculan a Saab con esquemas de corrupción relacionados con el desvío y la explotación de programas estatales de asistencia alimentaria en Venezuela, recursos que posteriormente habrían sido girados hacia cuentas bancarias en territorio estadounidense.
El proceso judicial se inició el pasado 18 de mayo, cuando Saab compareció por primera vez tras ser deportado a suelo estadounidense desde Venezuela. El empresario había enfrentado previamente acusaciones por lavado de activos en Miami, pero en 2023 fue liberado por la administración de Joe Biden en un canje por prisioneros estadounidenses.
Tras su regreso a Caracas, Saab asumió la titularidad del Ministerio de Industrias y Producción Nacional en el gobierno venezolano, cargo que ocupaba al momento de ser extraditado a Estados Unidos.