Un atentado con explosivos en Algeciras, Huila, dejó un policía muerto y seis personas heridas a la medianoche del sábado 31 de octubre, durante las celebraciones de Halloween en la zona del municipio. La detonación de la motocicleta ocurrió hadde las 11:50 p. m., frente al establecimiento Las Palmitas.
La víctima mortal fue el patrullero Julián Esmiith Castaño López, quien llevaba 20 años al servicio de la Policía Nacional. Entre los heridos hay dos uniformados y cuatro civiles, que después de la detonación fueron trasladados al Hospital Universitario Hernándo Moncaleano Perdoco, en Neiva.
Cómo ocurrió el atentado
Según las primeras hipótesis, el artefacto quedó instalado en una motocicleta estacionada en el sector, que fue detonada en el momento en que los uniformados realizaban labores de turismo, vigilancia y control en punto cercano a la zona del establecimiento Las Palmitas, debido a la afluencia de personas por Halloween.
El alcalde de Algeciras, Alexander Martínez, valoró la magnitud del hecho: "Lamentablemente, la noche anterior, hacia las 11:50 p.m., fue detonada una motocicleta bomba. Como consecuencia, falllecieron un agente de la Policía, tres más resultaron heridos y cinco civiles también sufreron heridas".
Martínez convocó un consejo de seguridad y solicitó que se cumplan los compromisos planteados en los Consejos regionales de seguridad para atender la demanda de presencia del Estado en el municipio.
La reacción del Gobierno y la Policía
El Presidente condenó el hecho por medio de sus redes y destacó el compromiso de la Fuerza Pública por dar con los responsables: "¡Asesinar a un policía es atacar la seguridad de los colombianos!… ¡A los asesinos los vamos a perseguir hasta encontrarlos y ponerlos a disposición de la justícia!".
Del Ministerio de Defensa se refirió al atentado y declaró la muerte de Castaño López, ahora también una cetros personas heridas en el hecho. La Policía Nacional, por su parte, puso un cordón de seguridad en la zona para buscar a los responsables.
Las autoridades adelantan acciones investigativas para identificar a los responsables del hecho y profundizar en las circumstancias en que el artefacto fue instalado y detonado, sin que por el momento se hayan rendido líneas de investigación o responsables individuales.