El movimiento sísmico de 5.6 registrado en el Tolima dejó un primer balance de afectaciones estructurales: ocho viviendas dañadas en el municipio de Chaparral y dos en la ciudad de Ibagué, según el reporte preliminar de la Seccional Tolima de la Defensa Civil Colombiana.
Las inspecciones de campo y los reportes de los organismos de socorro confirman que los impactos en la infraestructura residencial de Chaparral corresponden a desprendimientos de mampostería y a la caída de bloques de ladrillo al interior de los inmuebles, con la destrucción de dormitorios por el desprendimiento de escombros y materiales de construcción.
Ante este panorama en el sur del departamento, la Gobernación del Tolima y la Secretaría de Seguridad Departamental convocaron un Consejo de Seguridad y, después, un Consejo Departamental de Gestión del Riesgo. En esas instancias, las autoridades departamentales y municipales definieron un plan de intervención para atender las afectaciones, con énfasis en el municipio de Planadas y en áreas de la subregión sur.
Cuatro ejes de respuesta del Gobierno departamental
El Consejo de Gestión del Riesgo fijó medidas operativas en cuatro ejes. El primero es educativo: se ordenó la implementación de la modalidad virtual en las instituciones educativas de la zona, de forma preventiva para proteger a estudiantes, docentes y personal de las instituciones.
En salud, los servicios asistenciales activaron esquemas de acompañamiento y atención médica a las personas afectadas, con la presencia de las entidades del sector.
La Secretaría de Infraestructura del departamento, por su parte, inició las tareas de revisión técnica y evaluación estructural de las viviendas dañadas, con el fin de determinar el alcance de los impactos y definir las acciones de intervención necesarias.