Cetaphil amplió su propuesta de cuidado corporal Skin Activator con la línea Hydrating & Firming, productos desarrollados por dermatólogos que incorporan la tecnología SeneDefy, una combinación de ácido mandélico y Centella asiática encapsulada.
Según la marca, con el paso del tiempo las células responsables de producir componentes estructurales de la piel como el colágeno, la elastina y el ácido hialurónico reducen su actividad, lo que se asocia con la pérdida de firmeza y elasticidad y con cambios en la textura. SeneDefy busca influir en ese proceso mediante un sistema de encapsulación diseñado para favorecer su acción, y ha sido estudiada en modelos in vitro y ex vivo vinculados a la renovación cutánea y la senescencia celular.
En pruebas realizadas por la compañía con 41 participantes, la línea mostró mejoras en firmeza, textura, suavidad y apariencia general. Los resultados señalan que el 94 % de los participantes percibió una mayor firmeza y el 88 % una apariencia menos crepada desde los dos días de uso.
El cambio de la piel con el tiempo
Una investigación publicada en Experimental Dermatology analizó a 40 mujeres sanas entre 18 y 70 años y evaluó, entre otros parámetros, el contenido de agua de la capa más superficial de la piel en rostro y brazos. Concluyó que este disminuye de forma gradual con la edad, con una reducción estadísticamente significativa en el brazo expuesto al ambiente. La resequedad puede ser, así, una de las primeras señales que notan las personas en la piel corporal, aunque su aparición depende de la edad, la zona del cuerpo y el entorno.
Otro estudio, realizado por Galderma, evaluó a más de 11.000 personas en 11 países y encontró que nueve de cada diez participantes habían experimentado alguna preocupación sobre la calidad de su piel en el último mes. Las principales fueron las líneas y arrugas (41 %), la piel seca (40 %), la piel opaca (37 %) y la disminución de la firmeza (33 %).
“La piel del cuerpo también atraviesa cambios relacionados con la edad. La resequedad, las modificaciones en la textura y, posteriormente, la pérdida de firmeza pueden hacer parte de este proceso. Por eso es importante entender sus necesidades y acompañarla en las diferentes etapas de la vida", aseguró Mario Alberto Naranjo, dermatólogo de la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud, Fucs.
Frente a estas señales, la American Academy of Dermatology recomienda hábitos sencillos: evitar duchas demasiado calientes y prolongadas, usar limpiadores suaves, aplicar hidratante cuando la piel todavía está ligeramente húmeda y proteger del sol las zonas expuestas. En casos de piel muy seca, las cremas y ungüentos suelen ser más efectivos que las lociones para retener la humedad.
Este giro también refleja una conversación que va más allá del tradicional anti-aging: la longevidad cutánea, un enfoque que pone el foco no solo en corregir las señales visibles del envejecimiento, sino en preservar la calidad, firmeza y resiliencia de la piel a lo largo del tiempo, ahora trasladadas del rostro al cuerpo.