Al menos 15 vuelos en rutas de toda Europa recibieron amenazas de bomba este jueves. Algunos aviones debieron desviarse de sus rutas y varios quedaron en espera por precaución, en una jornada que abarcó desde Irlanda y Portugal hasta Dinamarca y Finlandia.
La ola llega dos días después de que unas siete aeronaves en rutas de España, Italia y Bulgaria registraran perturbaciones similares el martes 3 de noviembre. El lunes, además, un vuelo de Wizz Air en la ruta Londres Luton–Sofía fue desviado a Budapest tras recibirse una amenaza durante el vuelo.
El Ministerio de Transportes de Bulgaria detalló que tres aviones de Ryanair con destino a Sofía —desde Madrid, Copenhague y Londres— fueron objeto de amenaza. “Las tripulaciones de vuelo y la aerolínea decidieron que los vuelos procedentes de Madrid y Copenhague continuarían hasta el aeropuerto de Sofía, mientras que el vuelo procedente de Londres sería desviado al aeropuerto de Plovdiv”, señaló la cartera oficial.
Las rutas señaladas este jueves
Según The Guardian, entre las rutas catalogadas como afectadas figuran: un vuelo de Aer Lingus de Dublín a Roma, desviado a Évreux (Francia); tres de Ryanair de Madrid, Copenhague y Londres Stansted hacia Sofía (el de Londres desviado a Plovdiv); uno de LOT Polish Airlines de Varsovia a Bruselas; dos de Wizz Air desde Milán Malpensa —uno a Varsovia, desviado a Viena, y otro a Bucarest—; dos de Finnair de Helsinki a Roma Fiumicino y a Viena; uno de Aegean Airlines de Tesalónica a Milán Malpensa; uno de Ryanair de Oporto a Milán Malpensa; y cuatro vuelos no identificados con destino a Praga.
En algunos casos, como en Italia, las advertencias llegaron por correo electrónico, aunque las operaciones del aeropuerto Fiumicino de Roma no se suspendieron. Finnair, que recibió dos avisos, sostuvo que resultaron “infundadas o falsas”; aun así, varios aviones permanecían en espera en el continente por precaución.
El comisario europeo de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, consideró que es “demasiado pronto para sacar conclusiones sobre si los incidentes denunciados están relacionados”, aunque afirmó estar “siguiendo de cerca la situación” y en contacto con los Estados miembros afectados y la Agencia Europea de Seguridad Aérea.
“He solicitado a las autoridades nacionales, responsables de evaluar las amenazas a la seguridad, investigar incidentes e implementar las medidas de seguridad aérea adecuadas, que cooperen estrechamente con los operadores aeroportuarios, las aerolíneas y las fuerzas del orden”, agregó el comisario europeo.
Ningún país ha reclamado la autoría de los avisos, pero el asunto ya se describe en el marco de “ataques híbridos” y actos de sabotaje, y las miradas se han apuntado a Rusia e Irán. Tanto Moscú como Teherán niegan cualquier campaña de ese tipo, según CBS News.
El Eliran Almog, director ejecutivo de la empresa de ciberseguridad aeronáutica Cyviation, advirtió: “Estas amenazas a la aviación coinciden con los ciberataques a los sistemas de refrigeración de los supermercados en toda Europa”, una coincidencia temporal que por ahora no tiene explicación confirmada en la fuente.