El exsubdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Sneyder Pinilla, deberá seguir privado de su libertad en la cárcel La Picota, de Bogotá, después de que un juzgado rechazara la tutela con la que buscaba su traslado a una guarnición militar.
Pinilla, uno de los principales testigos de la Fiscalía General en los procesos que se adelantan por el entramado de corrupción de esa entidad, solicitaba la protección de sus derechos al debido proceso administrativo, seguridad personal, vida e integridad personal.
El traslado que impugnó se ordenó el pasado 4 de octubre: salió de la guarnición militar en la que estaba desde septiembre de 2024 para cumplir en La Picota la condena por su participación en el desvío de millonarios contratos en la UNGRD.
Desde agosto de 2024, el exfuncionario permanecía privado de la libertad en una guarnición militar por orden del Juzgado 35 de Control de Garantías de Bogotá, que consideró necesario garantizar su vida y su integridad. En abril de 2025, el Juzgado 10 Especializado de la capital lo condenó a cinco años y ocho meses de prisión tras el preacuerdo en el que aceptó su responsabilidad en los delitos de concierto para delinquir agravado y peculado por apropiación.
En su fallo, notificado en las últimas horas, el juzgado declaró la tutela improcedente: “Al no encontrarse vulneración alguna de derecho fundamental, se procederá a denegar el amparo solicitado”, indica la decisión. En el análisis jurídico se señaló que el traslado fue autorizado por las autoridades administrativas encargadas por ley de estas acciones.
Pinilla cuenta con un principio de oportunidad, condición que lo convirtió en uno de los testigos de cargo de la Fiscalía en los procesos penales que se adelantan por los desvíos de recursos de la unidad estatal.