Rusia y China pusieron fin el jueves al mandato del Consejo de Seguridad de la ONU para la supervisión independiente de las sanciones internacionales contra Irán, al vetar una resolución que buscaba prorrogarlo. Once miembros votaron a favor de la prórroga, mientras que Pakistán y Somalia se abstuvieron.
Ambos países acusaron a sus pares occidentales de politizar el Consejo de Seguridad y reavivaron su argumento de que todas las medidas de la ONU contra Teherán se habían levantado en virtud del acuerdo nuclear de 2015 con las potencias mundiales.
Sanciones reimpuestas y un Consejo sin expertos
Las sanciones de la ONU contra Irán se reimpusieron hace un año, después de que Francia, Reino Unido y Alemania acusaran a Teherán de violar el pacto nuclear de 2015, destinado a impedir que el país desarrollara un arma nuclear. Irán niega que esté buscando armas nucleares.
Las medidas incluían el regreso de un grupo independiente de expertos encargado de supervisar e informar al Consejo de Seguridad, de 15 miembros, sobre las violaciones y de recomendar nuevas medidas. El Consejo, sin embargo, funciona sin ese grupo desde hace un año, porque no ha logrado ponerse de acuerdo sobre su nombramiento, un paso que requiere consenso.
"Sin un grupo independiente de expertos, este Consejo pierde su principal fuente de información imparcial y basada en pruebas sobre las violaciones de las sanciones, lo que crea un vacío en la supervisión que solo beneficia al régimen iraní y a quienes se lucran eludiendo dichas medidas", dijo ante el Consejo la embajadora adjunta de Estados Unidos, Jennifer Locetta, tras la votación.
Estados Unidos e Israel entraron en guerra con Irán hace siete meses, alegando que su objetivo era impedir que Teherán desarrollara un arma nuclear. En 2018, el entonces y actual presidente Donald Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015, al que calificó de "el peor acuerdo de la historia".
El embajador de Rusia ante la ONU, Vassily Nebenzia, reclamó a los países occidentales: "Instamos encarecidamente a nuestros colegas occidentales a que pongan fin a sus acciones extremadamente peligrosas en el frente iraní, que amenazan con complicar aún más la resolución de la crisis en el Golfo Pérsico".