El Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella reprogramará $5,5 billones en vigencias futuras de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), programadas para el presupuesto de 2027, para hacer frente al déficit presupuestal del sector y garantizar la terminación de las obras inconclusas.
La ministra de Transporte, Elsa Noguera, explicó que esos recursos se pagarán de manera concertada con los concesionarios y de forma progresiva durante los próximos años. La medida busca proteger la estabilidad de las finanzas públicas respetando estrictamente los compromisos con el sector privado y garantizando la continuidad de las concesiones.
Revisión proyecto por proyecto
La cartera hará una revisión detallada proyecto por proyecto para identificar los recursos comprometidos a largo plazo que, por el ritmo real de ejecución de las obras, tienen margen para ser reprogramados. Al redistribuir temporalmente ese margen, el Ministerio busca liberar espacio presupuestal e inyectar liquidez en los proyectos que sí están listos para avanzar con rapidez.
Noguera reconoció que la actual administración encontró un número considerable de proyectos con serios atrasos en ejecución, contratos suspendidos, crisis financieras y complejos enredos prediales, ambientales o de consultas previas. A ello se suma que cerca del 60 % de las vías nacionales a cargo del Invías están en mal estado, además de puentes colapsados y concesiones viales recién revertidas.
Frente a ese panorama, la prioridad del Gobierno será concentrarse en terminar las obras ya iniciadas y evitar que los corredores existentes continúen deteriorándose.
Las obras críticas que se destrabarán
Entre las obras seleccionadas para destrabar de inmediato destaca el Túnel del Toyo, en Antioquia, que se reactivará con la instalación de equipos electromecánicos para ponerlo en funcionamiento el próximo año. También la vía Barranquilla–Santa Marta, que busca conectar los puertos del Caribe y restaurar los ecosistemas de la zona, y las vías terciarias, con la reactivación de convenios suspendidos para devolver la conectividad a las comunidades rurales.
La apuesta multimodal hacia 2030
La inversión pública y privada no se limitará a la red vial terrestre: se desplegará bajo un enfoque multimodal que integre carreteras, ferrocarriles, transporte fluvial y aeropuertos. Entre las apuestas que el Gobierno proyecta dejar terminadas o contratadas al final del mandato, en 2030, están el Plan Vial del Chocó, la modernización y ampliación de los aeropuertos del país, la navegabilidad del río Magdalena, la recuperación de otras cuencas fluviales con potencial de carga y el corredor férreo que conectará el interior del país con los puertos del Caribe.
Para financiar el plan y atraer capitales internacionales, el Ministerio apostará a la seguridad jurídica, la transparencia en las licitaciones y una modificación de la Ley de Asociaciones Público-Privadas (APP).
La ministra envió además un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía y a los transportadores: el Gobierno no contempla aumentos extraordinarios en las tarifas de los peajes ni tiene previsto aplicar el cobro de contribuciones por valorización para apalancar los proyectos de infraestructura.