La relación entre el Atlántico y Estados Unidos entra en una nueva etapa de conversaciones. El gobernador Eduardo Verano y el gerente de Asuntos Internacionales de la Gobernación, Arturo García Sandoval, se reunieron en Bogotá con el cónsul general estadounidense, William Bistransky, y representantes de las áreas de Comercio y Económica de la Embajada, con una agenda que incluye inversión, comercio, tecnología, infraestructura y cooperación.
El encuentro hace parte de una serie de acercamientos que comenzaron en julio pasado y que buscan construir una agenda de largo plazo entre el departamento y el país norteamericano. También se analizaron mecanismos para aumentar la llegada de empresas estadounidenses al Atlántico, especialmente en sectores como tecnología, inteligencia artificial, energía, logística y manufactura, y para que las compañías del departamento ganen acceso al mercado de ese país.
Estudios para un hub tecnológico regional
Uno de los componentes que más atención concentra es el tecnológico. La administración departamental adelanta gestiones para concretar un acuerdo de subvención con la United States Trade and Development Agency (USTDA) que permitiría financiar estudios técnicos sobre las condiciones necesarias para convertir al Atlántico en un hub tecnológico regional, con miras a atraer empresas y centros de datos y a fortalecer la formación del talento humano.
Según la Gobernación, esos estudios ayudarían a identificar oportunidades para desarrollar proyectos de inteligencia artificial junto con universidades y ampliar la conectividad digital. La iniciativa se conecta con programas que ya impulsa la administración, como Mi Casa Bacana Digital, orientado a llevar internet de banda ancha a sectores vulnerables, y las aulas digitales de las instituciones educativas oficiales.
A esto se suma el proyectado Hub de Tecnología del Caribe, con el que se pretende atraer hyperscalers, centros de datos e inversión internacional, incluyendo una apuesta por el uso de fuentes de energía renovable.
El consulado, cerrado desde 1996
La posibilidad de que Barranquilla vuelva a tener un consulado de Estados Unidos volvió a la mesa. La operación de la oficina en la ciudad terminó en 1996 y desde entonces los ciudadanos del Caribe que necesitan determinados servicios consulares deben trasladarse a Bogotá.
Verano recordó incluso su experiencia personal con esos servicios: pudo estudiar en la Universidad de Columbia gracias, entre otros factores, al acceso que en su momento tuvo a un consulado estadounidense en la región. Sin embargo, la decisión sobre una eventual nueva sede no depende de la Gobernación: el cónsul Bistransky explicó que el asunto corresponde al Departamento de Estado y al cuerpo diplomático de ese país.
La administración departamental asegura que las conversaciones con Washington avanzan, que la propuesta cuenta con respaldo del Gobierno nacional y que mientras tanto trabaja en la articulación institucional y en la identificación de posibles espacios para una futura oficina.
Infraestructura en la mesa
La agenda bilateral también incluye proyectos de infraestructura considerados estratégicos: el Puente de la Hermandad, para mejorar la conexión entre Atlántico y Magdalena; un puerto de aguas profundas; proyectos de generación solar y eólica; los trenes de cercanías y acciones para recuperar la navegabilidad del río Magdalena.
Fue presentada además la Ciudadela Aeroportuaria del Ernesto Cortissoz, que contempla una plataforma para mantenimiento y reparación de aeronaves y en la que participan el Distrito de Barranquilla, la firma estadounidense Seabury Capital, el SENA, universidades, la Aerocivil, la ANI y empresas privadas. La Gobernación incluyó igualmente proyectos de protección costera contra la erosión, con obras de defensa y soluciones basadas en la naturaleza.
Estos acercamientos se suman a reuniones de los últimos meses, como la visita a Barranquilla del secretario de Estado Marco Rubio y el encuentro de julio con Luis Méndez, subsecretario adjunto para América del Sur del Departamento de Estado. La intención, señala la Gobernación, es convertir los contactos en proyectos concretos dentro de los objetivos del Plan de Desarrollo Atlántico para el Mundo.