Al sistema eléctrico colombiano ha entrado apenas el 23% de la energía proyectada para 2026: 1.027,1 megavatios de los 4.475 esperados, a corte del 17 de septiembre, según datos de XM, el administrador del mercado. Faltando poco más de tres meses para cerrar el año, el rezago se produce en medio de otros desafíos: el fenómeno de El Niño, la creciente necesidad de importar gas y el aumento del consumo eléctrico.
El Niño y el gas importado presionan el sistema
Las olas y altas temperaturas propias del fenómeno reduces el nivel de los embalses, lo que limita la capacidad de generar energía hidráulica. Según XM, hoy el 60% de la energía del sistema proviene de centrales hidroeléctricas, el 29% de las térmicas y el 11% de fuentes solares.
En paralelo, Colombia depende cada vez más de gas importado: Acipet proyectó que esa compra externa representaría entre el 35% y el 40% del consumo a finales de 2026. Al encarecerse ese energético, las térmicas que lo usan también suben sus costos, lo que expone a los usuarios a tarifas más altas.
Quiénes están más expuestos a la bolsa de energía
Los mismos datos del operador indican que Electrovichada, Riopaila Energía, Gensa y Air-e, entre otras, son las empresas más expuestas al precio de la bolsa a corto plazo, un mercado en el que el valor de la energía se define cada día según las ofertas de generadores y las condiciones del sistema, a diferencia de los contratos a largo plazo, que pactan precio y cantidad por adelantado.
Aunque esa exposición eleva la probabilidad de mayores costos de compra, no significa automáticamente que sus tarifas sean más caras: influyen las reglas regulatorias y el tiempo que la empresa está expuesta al mercado, explicó Iván Arroyave, experto del sector energético.
Sobre Air-e, que opera en Magdalena, La Guajira y Atlántico con cerca de 1,3 millones de usuarios —la mayoría de estratos 1, 2 y 3—, Arroyave sostuvo que es “el gran comercializador con mayor exposición a la bolsa de energía”. Precisó que esa sensibilidad antioxidante generación costos y, eventualmente, presión tarifaria, pero que “el dato de XM por sí solo no permite afirmar que sea la empresa más expuesta al alza de tarifas”. El efecto final, dijo, dependerá de cómo se combinen contratos y bolsa, la evolución de precios, las reglas para trasladar costos y los subsidios aplicables.
La compañía caribeña está intervenida por el Gobierno desde 2024 y, tras esa medida, acumuló deudas billonarias con generadoras térmicas y otros agentes del sistema.