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domingo, 4 de octubre de 2026 Noticias de Colombia y el mundo.

Probióticos y posbióticos: qué beneficios están realmente autorizados en Colombia

Estos productos prometen mejorar la digestión, controlar el apetito o reducir la inflamación, pero no todos cumplen las mismas reglas. El Invima aclara cuándo un probiótico es medicamento, cuándo es alimento o suplemento, por qué los posbióticos no tienen categoría sanitaria propia en el país y qué pasa con un ejemplo concreto: la bebida Posbion.
Escrito por Redacción Web 24 septiembre, 2026
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Yogur y otros alimentos fermentados sobre una mesa, productos donde suelen anunciarse probióticos.

Foto: Brooke Lark / Unsplash

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Los probióticos y los llamados posbióticos aparecen cada vez más en alimentos, suplementos y bebidas con promesas que van de mejorar la digestión a influir sobre el metabolismo, el apetito o la inflamación. Pero no todos estos productos son iguales ni están sujetos a las mismas reglas: la autoridad sanitaria colombiana deja claro qué beneficios pueden anunciarse y cuáles no.

El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) parte de la definición incorporada en la regulación del país: los probióticos son “microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades apropiadas, confieren al huésped un beneficio para la salud”. Eso significa que la palabra, por sí sola, no convierte un producto en medicamento ni garantiza lo que promete su publicidad.

Cuándo un probiótico es medicamento

La clasificación depende de la composición del producto, de su finalidad y de las declaraciones que se hacen sobre él. Si contiene microorganismos vivos y está destinado a prevenir, tratar, curar o rehabilitar una enfermedad, el Invima lo considera un medicamento y exige que cuente con registro sanitario.

Esos mismos microorganismos también pueden ser ingredientes de un alimento. En ese caso la regulación exige que estén vivos, que no sean patógenos, que su medio natural sea el tracto digestivo humano y que sobrevivan en el tracto intestinal durante toda la vida útil del producto. Los suplementos dietarios, por su parte, complementan la dieta normal y “no tienen la condición de medicamentos”.

Los posbióticos, sin categoría en Colombia

Los posbióticos todavía no tienen referencia en la normatividad sanitaria colombiana ni categoría regulatoria propia. La definición internacional los describe como una preparación de microorganismos inanimados y/o sus componentes que confiere un beneficio para la salud del huésped: a diferencia de los probióticos, sus microorganismos están inactivados.

El Invima fue enfático: estos productos “NO TIENEN INDICACIONES TERAPÉUTICAS”. Quien quiera atribuirles propiedades de ese tipo debe tramitar un registro sanitario como medicamento, un procedimiento mucho más exigente.

Un caso concreto ilustra la diferencia: Posbion, un producto publicitado por influencers con promesas de salud, aparece en los registros del Invima bajo la autorización de comercialización PSA-0555-2025, que corresponde a una “mezcla concentrada para preparar bebida a base de pitahaya”, es decir, un alimento. Sobre las afirmaciones difundidas sobre reducción de grasa visceral o subcutánea, control del apetito, reducción de la inflamación y mejoramiento del metabolismo, el Instituto respondió que “no se tienen autorizadas declaraciones de salud para este producto” y que esas afirmaciones “no corresponden a declaraciones de propiedades nutricionales y/o de salud”.

La empresa responsable del producto, consultada por el caso, reconoció que algunas expresiones difundidas en redes sociales fueron “más categóricas de lo que permite la evidencia científica disponible” y excedieron el marco de comunicación de un alimento. La marca, asociada al ingrediente BPL1, se comprometió a distinguir en adelante entre resultados de ensayos clínicos, señales exploratorias y hallazgos preclínicos, evitando afirmaciones categóricas no sustentadas por la evidencia ni por la categoría del producto.

Resumen de la noticia

Los probióticos y los llamados posbióticos aparecen con más frecuencia en alimentos, suplementos y bebidas con promesas sobre digestión, metabolismo o inflamación. El Invima aclaró que los probióticos son microorganismos vivos que solo deben registrarse como medicamento si el producto pretende prevenir, tratar o curar una enfermedad, y que como alimento o suplemento no pueden anunciarse con indicaciones terapéuticas. Los posbióticos, además, no tienen categoría sanitaria propia en Colombia. En el caso de Posbion, el Instituto confirmó que no tiene autorizadas declaraciones de salud para ese producto, registrado como bebida a base de pitahaya.

En pocas palabras

  • Invima define probióticos como microorganismos vivos que benefician la salud en cantidades apropiadas
  • Un producto que prometa prevenir, tratar o curar una enfermedad debe registrarse como medicamento
  • Los posbióticos no tienen categoría sanitaria propia en la normatividad colombiana
  • Posbion aparece en el registro PSA-0555-2025 como bebida a base de pitahaya, no como medicamento
  • El Invima confirmó que no hay declaraciones de salud autorizadas para Posbion

¿Por qué importa?

Ayuda al consumidor a distinguir entre alimento, suplemento y medicamento, y a saber qué promesas de la publicidad sobre productos con probióticos y posbióticos están realmente autorizadas por la autoridad sanitaria.

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