La fiscalía de Emiratos Árabes Unidos confirmó este viernes que el copiloto omaní de flydubai tenía planeado, el 30 de septiembre, secuestrar el vuelo de Dubái a Tel Aviv y estrellarlo contra una terminal del aeropuerto Ben Gurion. El plan suicida fue frustrado por el capitán.
Así lo aseguró el fiscal general Hamad Saif al Shamsi, cuyo ente abrió la investigación criminal sobre este caso al inicio de octubre al considerar según lo que reveló a la agencia estatal de noticias WAM: los fiscales sostienen que el plan recibió su inspiración de los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos; se trata, además, la primera confirmación pública con esa procedencia.
El ataque en pleno vuelo y el aterrizaje
De acuerdo con los fiscales, el ataque se produjo cuando la nave volaba sobre el espacio aéreo de Arabia Saudita. El agresor, un joven de 29 años, golpeó al capitán con el hacha de emergencia de la cabina y la aeronave descendió 4.900 metros en 30 segundos, relató el fiscal general al detallar los hechos, además de la reducción del agresor por parte de los tripulantes y el auge del aterrizaje justo después: los otros dos pilotos estuvieron a cargo y llevaron el avión a tierra sin problemas. Arabia Saudita fue el destino final del desvío, y el sospechoso fue transferido a Emiratos Árabes Unidos.
Arabia Saudita abrió, además, su propia investigación de seguridad sobre el vuelo FZ1073, según contaron fuentes del caso a Reuters. La fiscalía emiratí no difundió la identidad del copiloto, aunque una persona con conocimiento directo del asunto le dijo a esa agencia que el hombre responde al nombre de Hammam al-Hammami, de nacionalidad omaní.
"Sin embargo, ninguno de los procedimientos reveló indicios de sus ideas extremistas ni de su intención de llevar a cabo un complot terrorista", puntualizó Al Shamsi tras repasar las revisiones que hicieron los investigadores del proceso de contratación de flydubai, todas apagadas. La revisión mostró que el hombre tenía una licencia de piloto vigente y un certificado de buena conducta, previo a su contratación en enero de 2026. Al Shamsi dijo que el copiloto había trabajado para aerolíneas de varios países, entre ellas Oman Air.
Antecedentes del sospechoso
Los fiscales hallaron indicios de que el joven ya mostraba una inclinación hacia el extremismo y el terrorismo en 2017, cuando aún estudiaba en Australia. Antes de ingresar a aquella empresa aérea, trabajó para aerolíneas de varios países y voló por lo menos dos veces en la ruta hacia Tel Aviv para, según el fiscal general, familiarizarse con la ruta y el aeropuerto del destino.
Según el funcionario, el sospechoso declaró a los investigadores que se preparó física y psicológicamente para el ataque consumiendo material que promovía el terrorismo y practicando boxeo.