Cuando el suelo volvió a temblar esta semana en el Pacífico, en el Chocó reapareció el temor de aquella mañana del 10 de agosto, cuando un terremoto de magnitud 7,4 sacudió a Colombia. Aunque esta vez no hubo reportes de daños en ese departamento, dos meses después de la tragedia el país sigue contando pérdidas: 486.917 personas registradas como damnificadas y 36.478 viviendas destruidas, con la reconstrucción apenas tomando forma.
El balance de la emergencia
Según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte al 9 de octubre, el sismo dejó 335 fallecidos, 4.516 heridos y 103 desaparecidos, además de 364 personas rescatadas y 3.282 animales afectados.
El Registro Único de Damnificados (RUD) contabiliza 303.934 familias —486.917 personas— en 16 departamentos y 500 municipios. A las viviendas destruidas se suman otras 206.931 con averías, lo que dimensiona la magnitud del reto habitacional.
Viviendas y ayudas para los damnificados
En septiembre, el Gobierno anunció la construcción y entrega de 1.000 viviendas para familias damnificadas: 500 en Chocó, 235 en Valle del Cauca, 100 en Risaralda, 100 en Caldas, 40 en Quindío y 25 en Antioquia. La primera fue entregada en Quibdó a la familia Asprilla, en un acto encabezado por el presidente Abelardo De la Espriella.
La respuesta también incluye atención sanitaria: en Quibdó se entregó una unidad médica móvil para servicios de atención primaria en las comunidades afectadas.
En materia de subsidios, 9.025 familias ya cobraron el primer corte, mientras otras 6.751 cuentan con cuentas bancarias validadas y están pendientes de aprobación de la UNGRD. En Risaralda se anunció un auxilio de arrendamiento de 1.050.000 pesos mensuales durante tres meses, prorrogables por otros tres, para hogares incluidos en el RUD.
Cali: estabilización y reactivación económica
A dos meses del sismo, Cali ha caracterizado 4.733 de las 14.000 edificaciones que deben someterse a evaluación técnica. De ellas, 1.787 quedaron catalogadas como no habitables y 1.422 como inseguras, y más de 60 fueron identificadas para demolición: 36 con concepto aprobado, tres ya demolidas y siete en proceso de intervención.
La ciudad recolectó más de 192.000 toneladas de escombros en 1.095 puntos. El golpe al tejido productivo es evidente: más de 7.000 empresas afectadas, pérdidas estimadas en 180.700 millones de pesos y cerca de 24.600 empleos perjudicados o en riesgo. La Alcaldía puso en marcha la estrategia De Borondo, con actividades comerciales, gastronómicas y culturales, y estructuró un fondo de garantías de 5.000 millones de pesos que respaldaría hasta 72.000 millones en créditos para micro, pequeñas y medianas empresas. En Pereira, en tanto, se anunciaron apoyos de hasta cinco millones de pesos para 1.400 negocios afectados.
El Fondo Milagro y el control del dinero
El Gobierno creó el patrimonio autónomo Fondo Milagro para administrar los recursos de asistencia humanitaria, recuperación y reconstrucción. La administración fiduciaria quedó en manos de Fiducoldex y la operación estará dirigida por una Unidad Misional encabezada por el gerente del Fondo, Jaime Uribe. Un Consejo Directivo de siete miembros con voto tomará las decisiones: cinco representantes del presidente de la República, uno del Departamento Nacional de Planeación y uno del Ministerio de Hacienda, con un delegado de la UNGRD con voz pero sin voto.
El Fondo podrá recibir recursos del Presupuesto General de la Nación, donaciones, cooperación internacional y transferencias territoriales. Entre ellos figura una adición de 624.656 millones de pesos aprobada mediante el Decreto 1488 del 6 de octubre de 2026. Habrá informes mensuales, rendiciones de cuentas semestrales y auditorías de la Superintendencia Financiera y de los organismos de control.
El Fondo ya participa en la atención humanitaria: el 1 de octubre el Gobierno anunció que Tiendas D1 y la Fundación Santo Domingo aportarán 20.000 millones de pesos en alimentos y productos de primera necesidad para 25.000 familias durante seis meses, mediante la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia.
La representante Catherine Juvinao ha cuestionado que se conozca cuánto dinero ha llegado, quién lo administra y en qué se está gastando. El desafío, a dos meses de la tragedia, es que la estructura financiera y administrativa se traduzca en obras, pagos oportunos y hogares recuperados.