La Unión Europea limitará a 350.000 unidades anuales la importación de vehículos híbridos, una medida que comenzará a aplicarse el 1 de diciembre y que busca proteger a los fabricantes del bloque frente al aumento de las compras externas, particularmente desde China.
La cuota tendrá vigencia durante cuatro años. Durante el primer año se mantendrá en 350.000 vehículos y, desde el segundo, aumentará 6% anualmente. El límite se aplicará a las importaciones procedentes de todos los países, no únicamente a las de China, debido al principio de no discriminación de la Organización Mundial del Comercio.
La medida abarcará tanto los vehículos híbridos convencionales como los híbridos enchufables. También incluirá las importaciones provenientes de países con los que la Unión Europea tiene acuerdos de libre comercio. El Espacio Económico Europeo, Ucrania, Kenia y los países en desarrollo de la OMC con bajas cuotas de importación estarán exentos.
La disputa comercial con China
El crecimiento de los envíos de fabricantes chinos, como Chery Automobile, se produjo mientras el mercado interno de ese país se debilitaba. En agosto, los vehículos fabricados en China representaron cerca de una cuarta parte de las ventas de híbridos en Europa.
La Comisión Europea aún no ha aclarado si los envíos que superen las cuotas pagarán aranceles o si la medida funcionará como un límite máximo. La decisión se enmarca en el intento del bloque de reducir un déficit comercial con China que supera los 1.100 millones de dólares diarios.
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, se reunió en Pekín con el ministro chino de Comercio, Wang Wentao. Paralelamente, la UE y China acordaron discutir controles a las exportaciones, el suministro de tierras raras e imanes permanentes, así como el intercambio de información sobre sus respectivas restricciones.
China, por su parte, eliminará aranceles sobre algunas piezas de automóviles y reducirá a la mitad los impuestos aplicados a zapatos, helados y aceite de oliva, según el documento citado en la información.
La Comisión Europea prevé presentar antes de que termine el año nuevas herramientas para diversificar los suministros y enfrentar el desequilibrio comercial. Francia y Alemania también han pedido ampliar la capacidad de respuesta económica del bloque ante prácticas comerciales que consideren perjudiciales para sus industrias.