El empresario Carlos de Hart se retiró del proceso para elegir al próximo presidente ejecutivo de la ANDI (Asociación Nacional de Empresarios de Colombia). Con su salida, la puja por el cargo queda entre Luz Stella Murgas, que lidera la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas), y Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Nacional de Minería.
De Hart, exviceministro de Desarrollo Empresarial del Ministerio de Comercio, comunicó su decisión en una carta dirigida a la Junta de Dirección General del gremio.
Cuestionó los mecanismos del proceso
En la comunicación criticó la falta de espacios de diálogo con los aspirantes. Se enteró por los medios de comunicación —y no por los canales formales— de que integraba la lista de finalistas, y hasta ese momento no había tenido contacto formal con la Junta ni con la comisión encargada de la selección, ni con sus integrantes de manera individual.
Según lo expuesto, la próxima sesión ordinaria de la Junta solo contemplaba una breve presentación del candidato, sin preguntas ni intercambio de posiciones. Para De Hart, ese formato no permite comprobar si existe alineación entre directivos y aspirantes sobre la visión, los principios y las expectativas que deben orientar el ejercicio del cargo.
“Por estas razones, y ante la imposibilidad de contar con la claridad que desde el comienzo consideré indispensable, decidí retirarme del proceso”, escribió el empresario.
La independencia del gremio, eje de la discusión
Ya fuera de la carrera, De Hart le reclamó a la Junta una responsabilidad que considera fundamental e indelegable: defender la autonomía de la organización. Reconoció la necesidad de mantener conversación con todos los sectores de la sociedad, sin importar su orientación política, pero advirtió que esa relación no puede comprometer las decisiones del gremio ni dejarlo expuesto a presiones externas.
“En una democracia sana, la interlocución y la independencia no deberían ser incompatibles. Pero, de llegar a estar en tensión, la segunda no puede ser negociable”, afirmó.
El exfuncionario pidió que la elección parta de un acuerdo sobre el mandato institucional, la autonomía con la que ejercerá el próximo titular y el respaldo de la Junta para sostenerla. En su criterio no basta con un dirigente con capacidad de liderazgo: debe haber también coincidencia sobre el papel que la ANDI debe cumplir y la disposición de sus directivos a respaldar ese margen de maniobra cuando las circunstancias lo exijan.
Cerró con una advertencia: si renunciara a su independencia, el gremio perdería, a su juicio, su razón de ser y su capacidad de representar con libertad los intereses legítimos de sus afiliados.