La multinacional de cadena de frío IceStar puso en marcha un nuevo proyecto en Medellín: una inversión superior a US$5 millones para abrir un centro logístico especializado en almacenamiento a temperatura controlada.
La infraestructura, llamada Medellín II, amplía en 63 % la capacidad de almacenamiento que la empresa ya tenía en la ciudad y eleva la inversión acumulada de la compañía en Colombia a más de US$20 millones desde que arrancó operaciones en el país, en 2023.
Francisco Moura, CEO de la empresa, presentó la apertura como un cambio de escala dentro de la operación: "Medellín II marca una nueva etapa de nuestra presencia en el país. Esta expansión refuerza nuestra visión de largo plazo para Colombia y la importancia del país dentro de la estrategia de IceStar", afirmó.
Por qué Colombian
La compañía ve en el mercado colombiano condiciones favorables para este tipo de infraestructura. Entre los factores que destacó Moura están una economía diversificada, un mercado de más de 50 millones de consumidores y una base agroindustrial y de producción de alimentos considerable.
A eso se suman la ubicación geográfica del país y sus acuerdos comerciales, que facilitan la conexión con mercados internacionales. Para un negocio de conservación, esas características abren oportunidades en la distribución de productos que exigen refrigeración o congelación.
IceStar identifica esa demanda en segmentos como proteínas, frutas, vegetales, food service y retail: sectores que dependen de la cadena de frío para mantener la calidad de sus productos desde la producción hasta los puntos de venta o los destinos de exportación.
El plan de crecimiento
El nuevo centro, que complementa la operación que la empresa ya tenía en Medellín, tiene una meta concreta: alcanzar el 100 % de ocupación en 2027. Ese horizonte, aclara la compañía, dependerá de la consolidación de la operación y de la demanda de sus clientes.
"Nuestro objetivo es que Colombia gane cada vez más peso dentro de la operación regional a medida que Medellín II madure", señaló Moura sobre la fase que apenas comienza.
En los próximos 12 meses la prioridad será consolidar el funcionamiento de la planta y sus estándares de servicio, mientras la multinacional sigue evaluando nuevas expansiones. La empresa también espera que el crecimiento de la infraestructura genere oportunidades para proveedores y aliados locales, en especial en transporte, mantenimiento y servicios especializados.