Colfondos registra la mayor rentabilidad entre los principales fondos de cesantías tanto en el portafolio de largo plazo como en el de corto plazo, con cortes de cifras a julio de 2026 de la Superintendencia Financiera. Esa es la conclusión del más reciente ranking de desempeño de estas administradoras, que cada año administran el ahorro de más de 10 millones de trabajadores.
Colfondos encabeza el ranking en dos portafolios
En el portafolio de largo plazo, medido con una ventana de dos años, Colfondos alcanza una rentabilidad del 10,85 %, por encima de Porvenir (10,31 %), Protección (10,30 %) y Skandia (10,12 %). El promedio del mercado se ubica en torno al 10,43 %.
En el portafolio de corto plazo, que agrupa los recursos que podrían usarse en un horizonte más cercano, la diferencia es aún más visible: Colfondos registra 11,10 %, frente a Protección (10,83 %), Promedio del mercado (10,64 %), Skandia (10,49 %) y Porvenir (10,41 %).
Estos datos importan porque la rentabilidad es el motor del crecimiento del ahorro mientras permanece administrado. Y el contexto no es menor: según Asofondos, 10,8 millones de afiliados acumulaban $26,1 billones al cierre de 2025, un crecimiento cercano al 17 % frente a 2024.
¿Para qué se usan las cesantías?
Las cesantías sirven, en su propósito original, como respaldo económico frente a la pérdida del empleo: corresponden, por regla general, a un mes de salario por cada año trabajado, según la explicación de la Superintendencia Financiera. Pero también tienen fines patrimoniales.
En 2025 los trabajadores retiraron $11,7 billones. La mayoría went, según Asofondos, a la terminación de contratos ($4,1 billones) y a la compra, mejora o liberación de deuda de vivienda ($6,2 billones). La educación absorbió otros $1 billón de los retiros. La función de colchón sigue vigente, pero también la de herramienta para construir patrimonio.
Largo plazo, la clave según los expertos
Desde Colfondos, Darío Rodríguez, gerente segmento Growth de la administradora, sostiene que el trabajador debe revisar la rentabilidad de largo plazo del fondo antes de elegir o trasladar sus ahorros, más que su comportamiento puntual: “Los mercados financieros suelen presentar variaciones puntuales que no reflejan necesariamente la calidad de la gestión de una administradora; por eso, analizar los resultados históricos en ventanas de varios años ofrece una visión más clara”.
Rodríguez también advierte que no existe un número universal para decidir traslados y explica que una diferencia de un punto porcentual anual puede representar cerca de $50.000 al año para alguien con $5 millones en cesantías, $100.000 para quien tiene $10 millones y $200.000 para un saldo de $20 millones.
Además de los resultados, la Superintendencia Financiera publica periódicamente rentabilidades mínimas obligatorias y resultados de los portafolios de corto y largo plazo, insumo que el trabajador puede usar para hacer su propio seguimiento. Para comparar mejor, conviene mirar la diversificación del portafolio: al enero de 2026, el de Colfondos incluía deuda pública, renta variable, ETF internacionales y fondos de capital privado.