ISA mantiene su apuesta por el negocio de transmisión de energía y no descarta ampliar sus inversiones en Colombia y en los demás países donde opera, dependiendo del avance de los procesos de adjudicación y de las necesidades de infraestructura del sector eléctrico.
La compañía ya ejecuta compromisos de inversión por US$8.000 millones hasta 2030, con una cartera de proyectos que empezará a entrar en operación entre 2027 y 2029.
La revisión del plan solo podría ir al alza
Durante la presentación de resultados del tercer trimestre de 2026, Olga Patricia Castaño, presidenta encargada de ISA, explicó que la compañía revisa cada año los supuestos de su plan estratégico con la junta directiva, a partir de la evolución del entorno y de las oportunidades de crecimiento. En ese análisis, la velocidad de las licitaciones y las necesidades de expansión de las redes podrían llevar a revisar al alza los recursos previstos.
“Si hay cambios será al alza. O sea, mayores inversiones en Colombia, mayores inversiones en los países en dónde estamos”, afirmó Castaño, quien precisó además que Colombia es uno de los países con mayor potencial para desarrollar nuevos proyectos.
La ejecución irá acompañada de una política de disciplina de capital: toda nueva inversión deberá generar rentabilidades superiores al costo del dinero invertido y la deuda se manejará con prudencia para conservar el grado de establecimiento de la empresa, además de mantener liquidez y coberturas naturales en los mercados donde el grupo tiene presencia.
Proyectos en marcha: Colombia, Chile y Brasil
En Colombia, la empresa destacó las iniciativas de transmisión y la reconfiguración de la subestación Sabanalarga, que aportará a la confiabilidad del sistema eléctrico de la región Caribe y tiene hitos relevantes durante 2027.
En Chile, la línea Kimal-Lagunas está prevista para entrar en servicio en 2027, mientras que Kimal-Lo Aguirre, un proyecto de transmisión en corriente directa, mantiene su horizonte de entrada en 2029. La experiencia del grupo en esa tecnología incluye la infraestructura asociada a la central hidroeléctrica de Madeira, en Brasil, y una obra que se construye en ese país austral con una inversión cercana a US$2.000 millones.
En Brasil, en tanto, continúa la ejecución de 172 obras de refuerzo, reposición, renovación y modernización de equipos de la red eléctrica existente, a las que se suman otros proyectos que también tendrán hitos relevantes en 2027 y 2029.
Colectora 2 y la conexión con Panamá
Entre las iniciativas que podrían engrosar la cartera de inversiones en Colombia figura Colectora 2, un proyecto de transmisión en corriente directa del plan de expansión 2022-2036. La infraestructura permitiría transportar 3.000 megavatios de energía renovable desde La Guajira hacia el centro y el sur del país.
El tendido tendría unos 1.500 kilómetros, desde el norte de La Guajira hasta una zona cercana a Puerto Berrío. Sus definiciones técnicas siguen pendientes en la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), paso previo a la licitación, un proceso en el que ISA manifestó su interés en participar.
La compañía también trabaja junto a la empresa panameña ETESA en el desarrollo de la interconexión eléctrica entre Colombia y Panamá, un proyecto que espera materializarse hacia finales de 2029.