El accidente ocurrido entre dos trenes de alta velocidad en Urda, Toledo, dejó 69 personas fallecidas, informó Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha. El choque se produjo en la línea ferroviaria entre Madrid y Sevilla, cuando un tren de Renfe impactó contra uno de Iryo que estaba detenido en la vía.
España inició tres días de luto por las víctimas. Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan trabajando entre los vagones destruidos para buscar a posibles víctimas y completar las labores de rescate.
Dos grandes grúas fueron utilizadas para retirar los restos de los trenes. Esther Padilla, portavoz del Gobierno regional de Castilla-La Mancha, advirtió que el operativo aún no podía darse por terminado.
Atención a familiares e identificación de víctimas
En Urda, el municipio más cercano al lugar del choque, se habilitó parte de una escuela para recibir a los familiares de los pasajeros. Personal de la Cruz Roja acompaña a las personas que llegan para obtener información sobre sus seres queridos.
La Guardia Civil instaló cuatro puntos en Madrid, Toledo, Córdoba y Sevilla para que los familiares entreguen muestras de ADN que ayuden a identificar a las víctimas. También se habilitaron lugares para donar sangre en Castilla-La Mancha y Madrid.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó que las administraciones continuarán trabajando para esclarecer las causas del accidente. “El Estado está volcado en el conocimiento de cuáles han sido las causas que han originado este terrible accidente ferroviario”, dijo.
Los reyes Felipe VI y Letizia tenían previsto visitar a los heridos ingresados en un hospital de Toledo, ubicado a unos 70 kilómetros del lugar del siniestro.