Un presunto bombardeo militar de Venezuela contra el Ejército de Liberación Nacional (Eln) habría dejado varios muertos en la frontera con Colombia, según informaron este sábado a la AFP la oenegé venezolana Fundaredes y la defensora de derechos humanos Rocío San Miguel.
Fundaredes compartió a la agencia un video grabado en una zona rural boscosa del estado de Apure, en el que se observan cuerpos dispersos, árboles caídos y las ruinas de lo que aparenta ser un campamento. Las imes corresponderían al viernes 30 de octubre.
El director de la organización, Javier Tarazona, explicó que un coordinador de la ONG vio los primeros nueve cadáveres en el área. Sobre la operación, sostiene que es "el primer bombardeo de Venezuela contra el Eln".
La AFP aseguró que intentó sin éxito contactarse con las autoridades venezolanas de inmediato, por lo que el presunto ataque sigue sin confirmación oficial hasta el momento.
La cifra podría aumentar
Fundaredes y San Miguel, experta en asuntos militares, advierten que podría haber otros diez fallecidos del grupo guerrillero, según los reportes de los habitantes del sector Buena Vista del Meta de Apure, que colinda con el departamento colombiano de Vichada."
"Los habitantes de la zona han reportado el ataque, han reportado los muertos", afirmó San Miguel, quien sostiene que las víctimas serían integrantes del Eln. La experta, además, describió un clima de temor en la región porque sus moradores están, según sus palabras, "sujetos a enormes presiones de la guerrilla del Eln".
Una frontera con varios actores armados
El Eln es, desde el desarme del grueso de las FARC en 2016, la guerrilla más poderosa del continente. En los 2.219 km de la frontera colombo-venezolana operan también las disidencias de la extinta guerrilla, enfrentadas entre sí por las rentas del narcotráfico y la minería ilegal.
Por su parte, Bogotá ha mantenido por años denuncias contra Caracas por supuestamente acoger a fuerzas ilegales que actúan en suelo colombiano.
El panorama regional, en cualquier caso, ha cambiado: con el apoyo de Estados Unidos, el presidente colombiano Abelardo De la Espriella impulsa una ofensiva militar contra los grupos armados financiados por el narcotráfico, y Venezuela se ha alineado con los intereses de Washington tras la captura del entonces presidente Nicolás Maduro en un operativo estadounidense en enero.