Francia tuvo una noche tranquila después de los disturbios del fin de semana, pero el Gobierno mantendrá los toques de queda selectivos en las zonas donde las autoridades consideren necesario aplicar restricciones. El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, informó que más de 2.500 personas fueron detenidas y que 123 ingresaron en prisión.
Las medidas se aplicaron en sectores de París, Lyon, Burdeos, Lille y Niza, entre otras ciudades. El primer ministro, Sébastien Lecornu, afirmó que las restricciones contribuyeron a mantener la tranquilidad y señaló que su continuidad será definida por los prefectos en coordinación con los alcaldes.
Además de los toques de queda, las autoridades prohibieron concentraciones en lugares determinados, como la plaza de la República y los alrededores del palacio del Elíseo, en París. El presidente Emmanuel Macron descartó por ahora declarar el estado de emergencia y optó por medidas limitadas a territorios y periodos específicos.
Investigación por los daños y el incendio en Limoges
Darmanin explicó que las 123 personas que ingresaron en prisión incluyen tanto a quienes permanecen en prisión provisional como a personas condenadas en procedimientos judiciales inmediatos realizados el lunes. El funcionario reconoció que el Estado falló frente a los saqueos y ataques registrados durante las protestas.
En Limoges, diez personas ingresaron en prisión por enfrentamientos con la Policía. La Fiscalía confirmó que un hombre fue detenido por la investigación del incendio que dejó parcialmente destruido el ayuntamiento de esa ciudad. El operativo se realizó en Val d’Issoire con apoyo del RAID.
La Fiscalía Antiterrorista estudia asumir la investigación para establecer si el ataque fue organizado deliberadamente por grupos de extrema izquierda. Darmanin dijo que los investigadores analizan si se trató de un acto organizado y terrorista, y defendió la posibilidad de actuar contra organizaciones de ultraizquierda.
Aunque algunos sectores políticos han pedido declarar el estado de emergencia, el Gobierno no ha anunciado una activación general de ese mecanismo. Por ahora, la estrategia consiste en mantener restricciones diferenciadas según la situación de cada territorio.
Ayudas para los comercios afectados
Las autoridades calculan que al menos 3.000 comercios fueron vandalizados o saqueados durante el fin de semana. El ministro de Economía, Roland Lescure, anunció un paquete de apoyo que incluye préstamos sin intereses de hasta 50.000 euros mediante Bpifrance, aplazamiento de deudas tributarias, continuidad del desempleo parcial y un fondo de ayuda con participación del sector asegurador.
Según Lescure, las empresas podrían solicitar los préstamos desde el viernes y una declaración de siniestro ante la aseguradora sería suficiente para iniciar el trámite. El ministro de Cuentas Públicas, David Amiel, también anunció un procedimiento simplificado para aplazar obligaciones fiscales y defendió el proyecto de ley denominado “quien rompe, paga”.
La continuidad de los toques de queda dependerá de la evolución de la situación en cada ciudad, mientras avanzan las investigaciones judiciales y la puesta en marcha de las ayudas para las empresas afectadas.