La Organización Mundial de la Salud (OMS) reiteró este sábado 10 de octubre que no existen indicios de una transmisión activa relacionada con la muerte de una trabajadora del Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk, en Rusia. Aun así advirtió que, como no existe un diagnóstico confirmado, tampoco es posible establecer la causa del fallecimiento ni descartar por completo una exposición en el laboratorio.
La empleada murió el 2 de octubre, tres días después de ser hospitalizada por una neumonía grave. Los primeros reportes de prensa asociaron su muerte con la peste neumónica, a raíz de una presunta exposición accidental en el laboratorio, y el caso llevó a que decenas de personas que habían estado en contacto con ella quedaran bajo observación médica.
La cronología del caso según la OMS
El 29 de septiembre la mujer fue hospitalizada por una neumonía grave que, de acuerdo con las autoridades rusas, comenzó con síntomas de una infección respiratoria viral. Tras su muerte, los medios locales reportaron que se sospechaba de peste neumónica y la agencia sanitaria puso bajo vigilancia a sus contactos.
Entre el 3 y el 7 de octubre, la OMS pidió en cuatro ocasiones a Rusia verificar la información, incluido un supuesto segundo caso. El 6 el país respondió que no hay casos recientes de peste en la región y que el fallecimiento se clasificó como una neumonía de causa indeterminada.
El 7 y el 8 de octubre, las autoridades rusas informaron que la paciente y sus contactos dieron negativo para patógenos de alta amenaza y que solo quedó en cuarentena el hospital donde fue atendida. Ese mismo 8, el servicio de defensa del consumidor, Rospotrebnadzor, desmintió los rumores sobre un segundo caso en la región.
Tras siete días de observación sin síntomas ni resultados positivos, Rusia concluyó el 9 de octubre el seguimiento médico al indicar que no se detectó en ninguno de los contactos un patógeno de alto riesgo de los que maneja el laboratorio.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, sostuvo que Rusia cooperó con la OMS desde el principio, mientras las autoridades sanitarias del país insisten en que entre los contactos de la fallecida no se detectó ningún patógeno de alto riesgo.
El origen de la enfermedad, sin determinar
En su comunicado, la organización señaló que el entorno laboral sigue siendo un factor importante a tener en cuenta, pues la fallecida trabajaba en una institución que maneja agentes patógenos de alto riesgo. Y aunque la información facilitada por las autoridades no indica una infección por esos agentes ni identifica casos adicionales relacionados, la OMS lo puso en estos términos: «el origen de la enfermedad mortal sigue sin determinarse. Por lo tanto, en esta fase no se puede descartar por completo una exposición relacionada con el laboratorio».
Por eso pidió continuar con el análisis de las muestras clínicas y de la información epidemiológica disponibles, y consideró que nuevas pruebas —incluidas las de confirmación en laboratorios de referencia— podrían ayudar a identificar el agente causante y a precisar la evaluación del riesgo. Con lo que se sabe hasta ahora, la OMS no recomienda restricciones de viaje ni de comercio asociadas a este caso.
Qué es la peste y por qué se vigila
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, la peste afecta a los seres humanos y a otros mamíferos, es causada por la bacteria Yersinia pestis y suele contagiarse por la picadura de una pulga infectada de un roedor o por el contacto con un animal infectado. La enfermedad se cura con antibióticos, pero deben administrarse sin demora para evitar que se agrave o provoque la muerte.
La OMS recuerda que la peste es muy grave para el ser humano, sobre todo en sus formas septicémica y neumónica: en ausencia de tratamiento, la letalidad oscila entre el 30 % y el 100 %. La variante neumónica, invariablemente mortal si no se trata pronto, es además especialmente contagiosa y puede desencadenar epidemias graves con transmisión entre personas por gotículas respiratorias.
Confirmar el diagnóstico exige pruebas de laboratorio, con técnicas que detectan un antígeno específico de Y. pestis, como una prueba con tiras reactivas validada y hoy muy utilizada en África y Sudamérica. La vacunación no es general: la OMS solo la recomienda para grupos de alto riesgo, como el personal de laboratorio expuesto y los profesionales sanitarios.
En entrevista con CNN, la viróloga Angela Rasmussen sostuvo que las personas no deben alarmarse por el evento: aunque la enfermedad tiene una alta mortalidad, explicó que no es muy transmisible entre personas y que la peste está presente en la fauna salvaje de los ecosistemas de la región, razón por la que existe allí un instituto que maneja estas bacterias y virus infecciosos.