La expresidenta argentina Cristina Kirchner y su hijo Máximo participaron en la primera audiencia de un nuevo juicio por presunto lavado de dinero y asociación ilícita. El proceso reúne las causas conocidas como Hotesur y Los Sauces y tiene 19 acusados.
Kirchner, de 73 años, siguió la diligencia por videoconferencia desde el apartamento de Buenos Aires donde cumple una condena de seis años de prisión domiciliaria por administración fraudulenta. Máximo Kirchner, diputado nacional de 49 años, también estuvo conectado a la audiencia, que duró casi tres horas y se concentró en la lectura de parte de la acusación.
La acusación de la Fiscalía
Según la Fiscalía, durante los gobiernos de Néstor Kirchner, entre 2003 y 2007, y Cristina Kirchner, entre 2007 y 2015, se habría desviado dinero público hacia empresarios favorecidos con contratos estatales. Esos empresarios habrían devuelto parte de los recursos mediante el alquiler de habitaciones de hoteles y propiedades de la familia, algunas operaciones presuntamente ficticias.
El Ministerio Público señala a Cristina Kirchner como supuesta jefa de una asociación ilícita y a Máximo como organizador. De acuerdo con la acusación, ambos podrían enfrentar penas de hasta 10 años de prisión si fueran condenados.
Los abogados de los acusados rechazan los señalamientos y sostienen que las operaciones comerciales fueron legales, bancarizadas y declaradas ante las autoridades fiscales. Cristina y Máximo habían sido sobreseídos en 2021, pero un tribunal superior revocó esa decisión en 2023. Florencia Kirchner quedó definitivamente fuera del proceso.
Un proceso que podría durar dos años
El tribunal prevé realizar audiencias los lunes, viernes y sábados, aunque la sesión programada para este sábado fue cancelada. El juicio podría extenderse durante dos años y los acusados deberán comparecer de manera presencial cuando sean convocados para actuaciones que así lo requieran.
Entre los acusados presentes estuvo Víctor Manzanares, excontador de la familia Kirchner, quien afirmó ante periodistas: “Tengo un arrepentimiento profundo”. También dijo que acudía a recibir su sentencia cuando correspondiera y que necesitaba cerrar ese capítulo de su vida.
Cristina Kirchner enfrenta además otro juicio por una presunta red de sobornos de empresarios a funcionarios durante sus gobiernos y el de su esposo fallecido. En julio, la expresidenta llevó su caso ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, al considerar que sufrió arbitrariedad judicial con el objetivo de apartarla de la política.