El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, presentó al Gobierno un plan de austeridad que estima ahorros por $26 billones anuales para la Nación, como respuesta a la delicada situación fiscal del país, cuyo déficit terminaría — según el mandatario — entre el 7% y el 8% del PIB. La propuesta apunta a reducir el gasto público, eliminar estructuras innecesarias y mejorar la eficiencia del Estado.
"De los $48 billones que ha dicho el Gobierno Nacional necesita ajustar, nosotros hemos encontrado más o menos unos $26 billones que se pueden reducir vía gasto público y eso fue lo que le presenté al Presidente", señaló Rendón.
De 18 a 7 ministerios
La primera propuesta plantea pasar de 18 ministerios a 7, eliminando oficinas de apoyo redundantes y estructuras administrativas que no se requieren, además de recortar funcionamiento, eventos presenciales y viajes innecesarios. Ese ajuste permitiría, según el cálculo, ahorros anuales de $4,5 billones.
"Colombia tiene 18 ministerios y más de 160 entidades del orden nacional", recordó el mandatario. El mapa ministerial propuesto quedaría así: Interior y Justicia; Relaciones Exteriores; Defensa; y Hacienda y Crédito Público, que incorporaría Planeación Nacional. También se crearían tres carteras nuevas: un ministerio de Desarrollo Económico, que integraría Comercio, Industria, Turismo, Agricultura, Ciencia, Minas y Energía; uno de Desarrollo Social, que reuniría Salud, Educación, Cultura, Deporte, DPS y Trabajo; y uno de Desarrollo Territorial, que agruparía Ambiente, Transporte, Vivienda y TIC.
Competencias y Equipos Básicos de Salud
La segunda propuesta busca redefinir las competencias entre la Nación, los departamentos y los municipios para evitar que distintas entidades ejerzan funciones similares, generen gastos adicionales y retrasen la ejecución de proyectos. La reorganización permitiría ahorrar cerca de $18 billones anuales, al eliminar autorizaciones innecesarias e inversiones redundantes entre los niveles de gobierno.
"Que los departamentos se queden con los bienes públicos de vocación regional por excelencia: la salud, la educación y el desarrollo económico. Y que los municipios se queden con las vías locales, con los servicios públicos y con la vivienda. Esa es una diferenciación de competencias y de funciones", explicó Rendón.
Entre los ejemplos de lasijas dificultades del centralismo que mencionó están las autorizaciones nacionales para el llenado de Hidroituango, el uso de recursos municipales del Plan Departamental de Agua, la utilización de la vía férrea para el Ferrocarril de Antioquia, la construcción de placa huellas y la operación de colegios por concesión.
La tercera propuesta plantea suspender la financiación de los Equipos Básicos de Salud impulsados por el gobierno anterior, que representan un costo de $3,5 billones anuales. El argumento es que en muchos territorios no han cumplido el propósito para el que fueron diseñados; la secretaria de Salud de Antioquia, Alma Solano Sánchez, propuso destinar esos recursos a mejorar la financiación del sistema de salud.
Rendón respaldó la iniciativa con la experiencia del departamento: Antioquia ya aplicó una política de austeridad con la que logró ahorros por $235.000 millones, recursos que — dijo — invirtió en atender a los antioqueños más vulnerables. El gobernador insistió en revisar los gastos de funcionamiento del Estado, eliminar duplicidades y avanzar en una distribución más clara de competencias para que departamentos y municipios puedan tomar decisiones sobre sus recursos y proyectos.