El Gobierno Nacional reprogramará vigencias futuras de proyectos de infraestructura con baja ejecución para destinar esos recursos a inversiones que puedan avanzar con mayor rapidez, entre ellas la compra de buses eléctricos para los sistemas de transporte masivo.
La ministra de Transporte, Elsa Noguera, explicó durante el Congreso de Andemos que la decisión surgió tras revisar con el Ministerio de Hacienda, contratistas, concesionarios y entidades del sector el estado de los compromisos presupuestales y la capacidad real de ejecución de las obras.
“Si uno mira los saldos en los patrimonios autónomos en las fiducias, superan los $10 billones. Entonces, no tiene sentido que una obra o un proyecto o una concesión que esté caída en ejecución siga alimentando la fiducia cuando tenemos necesidades urgentes”, afirmó la funcionaria.
La revisión incluye proyectos de Bogotá
Entre los proyectos revisados están la Calle 13 y la línea 2 del metro de Bogotá. Noguera señaló que la segunda línea todavía no ha sido adjudicada y que, de los seis tramos previstos para la Calle 13, únicamente dos han sido adjudicados.
Por esa razón, el Gobierno busca ajustar los recursos previstos para este año y los siguientes, pues las obras no avanzarían de acuerdo con los tiempos establecidos inicialmente. “Lo que hemos hecho con todos los contratistas, concesionarios, con Hacienda y con las entidades del sector es sincerar. Miremos a ver cómo estamos con las vigencias futuras”, indicó la ministra.
Noguera aclaró que la medida no significa retirar el respaldo financiero a los proyectos de Bogotá. Según explicó, se establecerían nuevos convenios para mantener las vigencias futuras dentro del marco fiscal del Gobierno y garantizar el apoyo a las obras cuando estén listas para avanzar.
“Eso no quiere decir que no vamos a apoyar estas dos obras que son tan importantes para Bogotá, pero simplemente se reprograman, se hace un nuevo convenio”, sostuvo.
Los recursos podrían acelerar la compra de buses
Mientras se ajustan los compromisos, los recursos podrían utilizarse para anticipar la compra de buses eléctricos en Bogotá y en otros sistemas de transporte masivo del país.
La ministra afirmó que esta inversión permitiría acelerar la renovación de vehículos, contribuir a la protección del medio ambiente y reducir presiones financieras sobre los sistemas. Parte del costo de reposición se traslada actualmente a las tarifas, lo que también puede aumentar las necesidades de los fondos de estabilización tarifaria.
“En un momento de escasez, hay que destinar esos recursos donde represente ejecución”, afirmó Noguera. La funcionaria resumió la propuesta como una forma de invertir con mayor rapidez en vehículos eléctricos mientras se reorganizan los cronogramas de las obras retrasadas.