El expresidente Juan Manuel Santos afirmó que la JEP debe cumplir lo pactado dentro de sus límites legales y rechazó la posibilidad de ampliar su vigencia más allá del marco establecido. Según dijo, el tribunal debería cumplir su cometido en 2028, aunque podría hacerlo antes.
Santos también cuestionó el posible recorte presupuestal que enfrentan para 2027 la JEP y otras entidades encargadas de implementar el Acuerdo de Paz. Advirtió que, si se concreta, quienes terminarían afectados serían las víctimas y los ciudadanos que confiaron en el proceso.
“La JEP tiene sus límites legales. Yo no estoy de acuerdo con prorrogar esos límites, pero sí cumplir con lo pactado”, afirmó. También reconoció que las críticas por la lentitud de los procesos tienen fundamento y pidió al tribunal “meter el acelerador”.
El exmandatario defendió el modelo de justicia transicional y señaló que este requiere que los responsables digan la verdad, pidan perdón, asuman su responsabilidad y cumplan sanciones restaurativas. Añadió que, aunque algunas víctimas preferirían penas de prisión, la mayoría se siente satisfecha con el sistema.
Defensa del Acuerdo de Paz
Durante un evento en la Universidad del Rosario, Santos respaldó el Acuerdo firmado en 2016 con las antiguas Farc y destacó el papel de las Naciones Unidas en la verificación de su cumplimiento.
También cuestionó la posibilidad de que Colombia se retire de la ONU o de la Corte Penal Internacional. “Retirarnos de la ONU o de la CPI no nos liberaría de nuestras obligaciones, pero abriría una fractura”, sostuvo.
El expresidente resumió su posición al señalar que cumplir o no cumplir el Acuerdo no debería ser un debate, aunque consideró que la polarización política ha llevado nuevamente esa discusión al centro de la agenda.