Investigadores de seguridad detectaron vulnerabilidades en PHP que podrían permitir a un atacante ejecutar código malicioso y tomar el control de servidores que funcionen con versiones sin actualizar. El problema fue identificado como PHP2Shell y llevó a los administradores del lenguaje a publicar correcciones urgentes.
PHP es utilizado para construir y gestionar sitios web y, según los datos citados en la fuente, está presente en cerca de 70% de las páginas de internet. La vulnerabilidad fue encontrada con ayuda de herramientas de inteligencia artificial, lo que elevó la preocupación por la posibilidad de que otros sistemas automatizados puedan analizar el fallo y facilitar ataques.
El problema estaría relacionado con varios errores en la gestión de memoria del lenguaje. En servidores que no hayan aplicado los parches, terceros podrían ejecutar programas no autorizados en cuestión de segundos y acceder a información almacenada en las plataformas.
Los desarrolladores de PHP recomendaron a los usuarios actualizar inmediatamente. Agencias de ciberseguridad de Europa, Australia, Japón y el Reino Unido también instaron a instalar las correcciones o desconectar los sitios mientras se completan las actualizaciones.
La fuente señala que algunas páginas gubernamentales europeas quedaron fuera de servicio como medida preventiva. La agencia de ciberseguridad de Países Bajos y sistemas de Wikipedia también fueron desconectados temporalmente, aunque no se precisó el número de equipos afectados en este último caso.
Tiffany Farriss, directora ejecutiva interina de la Asociación Drupal, afirmó que el problema podría alcanzar a servidores que utilicen versiones de PHP publicadas durante los últimos 20 años. A su juicio, la vulnerabilidad afecta a una parte importante de internet.
Diego Moreno, vicepresidente de tecnología e inteligencia artificial de RCN TV, explicó que el riesgo principal es para las empresas y los administradores de sistemas. Según su evaluación, navegar por internet no infecta automáticamente celulares o computadores ni permite acceder a cuentas bancarias, correos o contraseñas solo por visitar una página.
La empresa de ciberseguridad Wiz explicó que utilizó su plataforma autónoma de investigación, junto con herramientas de inteligencia artificial de Google y OpenAI, para encontrar y verificar el fallo. También coordinó el proceso con el equipo de PHP y varias compañías tecnológicas que prepararon medidas de mitigación para sus clientes.
Los expertos citados advirtieron que los sitios pequeños, administrados por personas u organizaciones con pocos recursos técnicos, podrían tardar más en aplicar las correcciones. El riesgo sería mayor en servicios de alojamiento compartido, donde los usuarios no controlan directamente los servidores y podrían permanecer expuestos después de la publicación de los parches.