El presidente de Chile, José Antonio Kast, llega este viernes a La Paz para reunirse con su par de Bolivia, Rodrigo Paz, en la que será la primera visita de Estado de Chile al país altiplánico en más de siete décadas.
La anterior la realizó Carlos Ibáñez del Campo en 1955, cuando se reunió con el entonces presidente boliviano Víctor Paz Estenssoro. Otros jefes de Estado chilenos, como Eduardo Frei, Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Gabriel Boric, estuvieron en Bolivia en las últimas décadas, pero solo para asistir a actos puntuales como investiduras presidenciales y cumbres.
Una relación marcada por la guerra del Pacífico
La relación bilateral carga con más de un siglo de historia. Bolivia y Chile se enfrentaron en 1879 en la guerra del Pacífico, conflicto tras el cual el país altiplánico perdió unos 400 kilómetros de costa y cerca de 120.000 kilómetros cuadrados de territorio, y quedó sin acceso al mar.
En 1904 los dos países firmaron un Tratado de Paz y Amistad que estableció los límites después del conflicto e incluyó compromisos como el libre tránsito comercial de Bolivia en los puertos chilenos. Bolivia ha manifestado en varias ocasiones que ese tratado le fue impuesto y que acuerdos como el libre tránsito no se cumplen plenamente. Chile niega esos incumplimientos y ratifica la vigencia del acuerdo.
Rupturas, un abrazo fronterizo y la vía consular
Bolivia rompió relaciones con Chile por primera vez en 1962, ante la negativa chilena de negociar su reclamación marítima. El vínculo se reanudó en 1975, tras el llamado Abrazo de Charaña, el encuentro entre los dictadores Hugo Banzer y Augusto Pinochet en esa localidad fronteriza, pero se volvió a cortar en 1978, después de que fracasaran las conversaciones sobre la reclamación boliviana.
Desde entonces, ambos países mantienen la relación a través de consulados generales en La Paz y Santiago. En las últimas décadas hubo acercamientos: uno de los más notables ocurrió entre los gobiernos de Evo Morales y Michelle Bachelet, que en 2006 establecieron una inédita agenda de diálogo de trece puntos que incluyó, por primera vez, el tema marítimo.
El litigio en La Haya y el caso del Silala
El entendimiento se enfrió con el regreso de Sebastián Piñera al poder y la relación terminó de tensarse cuando Morales presentó en 2013 una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, buscando un fallo que obligara a Chile a negociar en firme la reclamación marítima boliviana. En 2018, el tribunal determinó que Chile no tiene obligación legal de negociar con Bolivia.
Los dos países también se enfrentaron ante esa corte por la naturaleza y el uso de las aguas del Silala, un caudal que nace en suelo boliviano y sigue su recorrido por territorio chileno. En 2022 el tribunal dio por cerrado el caso tras constatar que ambas partes coincidían en que el Silala es un río internacional, por lo que no había materia de fallo.
Un nuevo ciclo con Rodrigo Paz
La llegada de Gabriel Boric a la Presidencia chilena en 2022 fue vista en Bolivia como el inicio de una nueva etapa, por la afinidad ideológica con el entonces mandatario Luis Arce. Las expectativas quedaron en nada: Boric expresó su deseo de avanzar hacia la reanudación de relaciones diplomáticas, pero sin negociar la soberanía chilena, y el vínculo se mantuvo a un nivel sobre todo técnico. Uno de los últimos viajes internacionales de Boric como presidente fue justamente a La Paz, en noviembre de 2025, para asistir a la investidura de Rodrigo Paz.
Paz, a su vez, viajó en marzo a la investidura de Kast y expresó entonces su voluntad de abrir «un nuevo ciclo» con Chile, aunque sin dejar de lado la aspiración marítima boliviana. Los dos mandatarios ya coincidieron en eventos en Panamá, Estados Unidos y Paraguay, y en los últimos meses también hubo reuniones entre sus cancilleres, policías y parlamentarios.
En el encuentro de este viernes, se prevé que Paz y Kast aborden asuntos en áreas como economía, comercio, fronteras y seguridad.