La Comunidad Andina entra en 2027 con una agenda concreta de tecnología e integración: una plataforma digital de estadísticas con inteligencia artificial, un centro regional para detectar plagas agrícolas de forma temprana y un sistema de intercambio electrónico de documentos de comercio exterior entre los países miembros.
Ese es el eje del balance de gestión que presenta la Secretaría General del organismo sobre los últimos tres años: convertir los acuerdos de los países andinos en acciones medibles para ciudadanos y productores. “La integración solo cobra sentido cuando se traduce en resultados concretos para las personas”, plantea el texto.
Plataformas digitales para 2027
El primero de los proyectos es ANDESTAT, una plataforma para consultar, comparar y analizar estadísticas andinas de manera sencilla y dinámica, con herramientas de inteligencia artificial incorporadas.
Le sigue CRIFCAN, el Centro Regional de Inteligencia Fitosanitaria, que combinará imágenes satelitales, drones, dispositivos móviles e inteligencia artificial para detectar tempranamente plagas que afectan los cultivos, apoyando a productores y autoridades. Y completa la tríada INTERCOM, la plataforma que permitirá intercambiar electrónicamente documentos de comercio exterior entre los países, de forma segura y automatizada, reduciendo tiempos en las operaciones.
Cielo Único Andino y cabotaje marítimo
Recientemente, la Comisión de la Comunidad Andina —a propuesta de la Secretaría General— aprobó dos instrucciones al más alto nivel, acompañadas de hojas de ruta. La primera, el Cielo Único Andino, busca un espacio aéreo más integrado, con nuevas libertades aéreas y menos barreras en rutas, frecuencias y precios, para mejorar la conectividad, elevar la competitividad y bajar el costo de viajar. El proyecto se inspira en la zona Schengen de la Unión Europea, adaptada a la región con controles fronterizos reforzados y mayor coordinación frente a la delincuencia organizada transnacional.
La segunda, el Cabotaje Intracomunitario Andino, apunta a una red regional de transporte marítimo y multimodal que conecte los puertos de menor escala con los grandes enlaces internacionales, reduciendo costos logísticos y fortaleciendo la proyección de la región hacia los mercados globales.
El balance además identifica tres grandes temas que exigen decisiones al máximo nivel político: avanzar en una convergencia pragmática con Mercosur; profundizar la vinculación con países ligados a la historia andina como Chile y Panamá, manteniendo como horizonte la futura reincorporación de una Venezuela democrática; y renovar la Política Exterior Común para actuar de manera conjunta frente a la delincuencia organizada transnacional, el cambio climático, la prevención del riesgo de desastres y la inteligencia artificial.
El organismo destaca su capacidad supranacional consolidada y una agenda ya en marcha. El reto, concluye el balance, es acelerar los esfuerzos y demostrar que la integración sigue produciendo resultados visibles y útiles.