Los precios de los alimentos de primera necesidad podrían registrar un alza del 10 % este año, según advirtió el Banco Mundial en su más reciente informe, publicado el pasado 28 de octubre. Para el organismo, esa presión sobre el costo de vida a nivel global responde a la combinación del conflicto en Oriente Medio, las afectaciones climáticas y el encarecimiento de los insumos agrícolas.
La alerta nace de lo que la institución califica como una “tormenta perfecta” provocada por tres crisis simultáneas: la escalada bélica en Oriente Medio, las interrupciones al comercio en el mar Negro por la guerra entre Rusia y Ucrania y el golpe de un fenómeno de El Niño excepcionalmente fuerte sobre las cosechas.
La energía también se encarece
Además del alza en los alimentos, el organismo prevé que los precios energéticos suban 32 % en 2026, rompiendo con tres años consecutivos de caídas, para luego comenzar a ceder hacia 2027. En ese panorama, el petróleo Brent alcanzaría un promedio de US$91 por barril en 2026, un salto frente a los US$69 de 2025, antes de moderarse a US$79 en 2027.
Estas estimaciones parten de un supuesto clave: que los conflictos actuales no escalen de forma severa y comprometan aún más el suministro global de materias primas. El Banco Mundial advirtió, en cambio, que un agravamiento de la crisis en Oriente Medio o nuevos daños en la infraestructura petrolera de Rusia podrían empujar las cotizaciones energéticas a niveles todavía más altos.