El oro digital gana terreno como alternativa de inversión para quienes no pueden comprar lingotes o monedas: a través de aplicaciones móviles es posible adquirir pequeñas cantidades, con montos de entrada bajos y administración de las compras por completo digital.
En Colombia, una de las empresas que ofrece esta alternativa es Littio, mediante su producto Oro Digital, que permite comprar el metal desde un dólar digital. La compañía anunció que las compras que cumplan con las condiciones establecidas recibirán un 10 % de cashback hasta el 5 de noviembre. El beneficio se entrega en oro digital, por lo que su valor puede variar con las fluctuaciones del precio internacional.
La propuesta busca ampliar el acceso a un activo que tradicionalmente ha requerido grandes sumas de capital. Así, personas sin recursos para comprar oro físico pueden explorar esta opción por canales digitales.
Las cifras del mercado
Las cuentas del World Gold Council (WGC) muestran el potencial de este negocio: aproximadamente el 65 % de la demanda potencial de oro podría corresponder a personas que nunca lo han adquirido, y el 52 % de los usuarios actuales de oro digital no había invertido antes en ninguna otra presentación del activo.
El organismo proyecta que este mercado, hoy valuado entre US$45.000 millones y US$55.000 millones, podría alcanzar entre US$160.000 millones y US$170.000 millones en 2031, con una tasa de crecimiento anual compuesta cercana al 27 %. Incluso calcula que la demanda potencial podría llegar a US$700.000 millones si se reducen obstáculos de confianza, costos y acceso.
La actividad reciente acompaña esa proyección: solo en el primer trimestre de 2026, los volúmenes de negociación del oro tokenizado llegaron a US$90.000 millones, una cifra superior a la registrada durante todo 2025.
Christian Knudsen, CEO y cofundador de Littio, explicó que las herramientas digitales permiten adquirir oro con montos flexibles y administrar las posiciones desde una aplicación, sin depender de la compra y custodia de piezas físicas.
El crecimiento también depende de los canales de distribución. Según el WGC, en los mercados donde el oro digital se ofrece mediante aplicaciones de uso cotidiano su penetración puede ser hasta siete veces mayor. La brecha generacional es marcada: el conocimiento de estos productos alcanza el 50 % entre quienes tienen 25 a 34 años, frente al 23 % entre personas de 55 años o más.
Para Iván Torroledo, cofundador y CFO de Littio, el desafío está en atraer a nuevos compradores con productos que ofrezcan información clara sobre sus condiciones y permitan decisiones financieras informadas.
Un punto de cuidado: no todos los productos de oro digital funcionan igual. Algunos representan participaciones respaldadas por oro físico bajo custodia, mientras otros usan tecnología blockchain para emitir activos vinculados a reservas del metal. Antes de invertir conviene revisar el respaldo, los costos, las condiciones de operación y los riesgos de cada alternativa.