La Alcaldía de Bogotá radicó ante el Concejo un proyecto de presupuesto de $42,7 billones para 2027, en el que el sector de Movilidad recibiría $6,8 billones. La partida busca financiar la continuidad de la Primera Línea del Metro, las troncales alimentadoras, la nueva Calle 13, el corredor de la carrera Séptima y el mantenimiento de la malla vial.
De aprobarse, Movilidad concentraría el 15,9 % del presupuesto total y se convertiría en el segundo sector con más recursos, detrás de Educación, que tendría $9,1 billones.
Cómo se reparte el presupuesto de Bogotá para 2027
Del total propuesto, $33,2 billones irían a inversión, $5,7 billones a funcionamiento y $3,8 billones al servicio de la deuda.
La Distrito concentró su apuesta en cinco frentes, pero el documento divulgado todavía no detalla cuánto recibiría cada proyecto. Por eso, los $6,8 billones deben leerse como la bolsa proyectada para todo el sector, no como una asignación exclusiva del Metro ni como plata ya aprobada: el monto debe surtir el trámite en el Concejo.
Menos recursos que en 2026, con matices
La propuesta es $2,4 billones inferior a la vigencia actual, cuando el sector recibió $9,2 billones. La brecha equivale a cerca del 26 %, aunque la propia administración aclara que esa variación no implica de forma automática una frenada de obras: los presupuestos anuales dependen de cronogramas de contratación, vigencias futuras, desembolsos de créditos y aportes de la Nación, que no siempre se registran en el mismo año fiscal.
Metro: plata distrital y plata nacional por separado
De manera paralela, el Gobierno Nacional anunció que el Presupuesto General de la Nación para 2027 contempla $1,9 billones para dar continuidad a la Primera Línea del Metro. Ese recurso es distinto a la partida de $6,8 billones que Bogotá propone para su sector de Movilidad: las dos cifras no se suman como una única bolsa distrital ni corresponden a dinero exclusivo de la obra.
Además de la línea en construcción, Distrito y Nación manifestaron la intención de avanzar en su extensión hacia el norte, con conexión por la autopista Norte hacia la avenida 68 y la calle 100, y de financiar estudios para una eventual Línea 4, desde la calle 100 hasta la calle 245.
En el caso de la Calle 13, el Gobierno Nacional y la Alcaldía reiteraron recientemente que la reprogramación de vigencias futuras no representa una reducción de los recursos comprometidos. La propuesta también cubre las troncales alimentadoras y la reparación de la malla vial, una línea que atiende la conservación de avenidas y corredores usados a diario, sin depender de una megaobra específica.
¿Qué sigue?
Con la radicación arrancó el trámite en el Concejo de Bogotá: los cabildantes deberán estudiar el monto global, revisar la distribución sectorial y votar el presupuesto antes de que empiece la vigencia fiscal de 2027. El proyecto llegó acompañado del Marco Fiscal de Mediano Plazo 2027-2037, que incorpora proyecciones de crecimiento económico, recaudo y endeudamiento para orientar las inversiones de la próxima década.