En Colombia, de cada $100 de crédito destinado a la transformación agropecuaria, apenas cerca de $7 se convierten en inversión. El resto, hasta un 72 %, termina financiando la compra de producto. La cifra viene del Observatorio Financiero Rural (OFR) de la Pontificia Universidad Javeriana, que hizo el análisis con datos publicados por Finagro.
El foco de estudio, precisamente, es ese crédito que se concentra en capital de trabajo. Del total de recursos para transformación, cerca del 80 % se destina a esa categoría y, dentro de ella, alrededor del 90 % se utiliza para comprar materia prima.
¿Por qué no es necesariamente malo?
El OFR aclaró que financiar al actor que compra al productor tampoco es intrascendente: esos recursos sirven para que transformadores y comercializadores adquieran la cosecha o anticipen dinero a los agricultores, lo que ayuda a resolver necesidades de liquidez y de comercialización dentro de la cadena.
El problema es lo que no queda después. Según el observatorio, este mecanismo no siempre fortalece la capacidad financiera del productor a largo plazo. "Financiar al actor que compra al productor puede resolver liquidez y comercialización, pero no siempre construye capacidad financiera propia en el productor ni capacidades para el largo plazo, como reducción de riesgos, acceso a mercados, ingresos o productividad", señaló Jairo Andrés Rendón, director del Observatorio Financiero Rural.
Medir más que desembolsos
Para el OFR, evaluar el financiamiento rural no debería limitarse al volumen de desembolsos, los montos otorgados o el número de beneficiarios. La pregunta que propone responder es qué capacidades quedan construidas cuando el recurso ya se gastó: inversiones en riego, maquinaria, infraestructura, adecuación de tierras, almacenamiento, transformación y sistemas de calidad pueden permanecer durante años y cambiar la productividad, los costos y la exposición al riesgo del productor.
En esa línea, sugiere vincular los instrumentos de financiamiento productivo con sus resultados económicos y observar variables como la inversión efectivamente realizada, el acceso posterior a crédito directo, la ampliación de alternativas financieras y comerciales y los ingresos de los productores.
"El crédito es el medio. La inversión, la productividad, la reducción de pérdidas, el acceso a mercados y el ingreso son los resultados que interesa producir. Este aspecto es fundamental de cara al próximo Plan Nacional de Desarrollo", concluyó Rendón.