La Junta Directiva del Banco de la República decidió por mayoría mantener inalterada la tasa de interés de política en 12,25%. Cuatro directores votaron a favor de esta decisión y tres lo hicieron por un incremento de 25 puntos básicos.
El gerente del Emisor, Leonardo Villar, confirmó en rueda de prensa la decisión, que no contó con la presencia del ministro de Hacienda, Miguel Gómez.
Inflación y desaceleración
En la discusión de política, la Junta Directiva tuvo en cuenta varios elementos. Uno es que la inflación anual de septiembre repuntó levemente y se ubicó en 6,3%, ligeramente por debajo de lo esperado por el mercado.
Villar explicó que la inflación básica sin alimentos ni regulados se redujo, al pasar de 6,1% en agosto a 6,0% en septiembre. También señaló que el Fenómeno de El Niño constituye un riesgo al alza importante para las sendas de alimentos y regulados.
“Las expectativas de inflación de los analistas económicos para diciembre de 2026 aumentaron levemente a 6,9% y para un horizonte de dos años permanecieron alrededor de 4,0%. Las expectativas implícitas en el mercado de deuda pública aumentaron en el corto plazo y continúan alejadas de la meta del 3% en todos los horizontes”, dijo Villar.
Sobre el crecimiento, el gerente del Emisor dijo que este se habría desacelerado en el tercer trimestre frente al trimestre anterior. Así lo sugieren, según Villar, los indicadores de la demanda interna, que apuntan a un menor crecimiento del consumo, en sus componentes privado y público.
Además, el ISE de agosto y las encuestas de industria manufacturera y comercio al por menor señalan, según el gerente, un bajo desempeño de los sectores productivos.
El llamado a la ley de rescate económico
Villar sostuvo que la evolución de las finanzas públicas es un factor de primer orden en el desempeño macroeconómico futuro y en los esfuerzos de la política monetaria por conducir la inflación a su meta.
“En este sentido, la Junta Directiva manifiesta la importancia del estudio riguroso del Proyecto de Ley de Rescate Fiscal radicado ayer en el Congreso”, precisó el funcionario.
Según el Emisor, la decisión adoptada mantiene una política monetaria restrictiva, consistente con la perspectiva de una senda de inflación decreciente en 2027.