Atlético Nacional terminará su relación de 14 años con Nike el próximo 31 de diciembre de 2026 y prepara para 2027 un modelo comercial con mayor protagonismo de sus productos propios. La apuesta se inscribe en la tendencia de clubes que buscan dejar de depender de multinacionales como Nike, Adidas o Puma para controlar sus diseños y quedarse con una porción mayor de las ventas de camisetas.
Estudiantes y RUGE: ventas sextuplicadas
El caso de referencia es el de Estudiantes de La Plata, finalista de la Copa Libertadores 2026 —enfrentará a Palmeiras el 28 de noviembre en Montevideo— y presidido por Juan Sebastián Verón. El club argentino creó su marca RUGE en 2021, cuando Under Armour decidió abandonar el mercado argentino, y puso los primeros uniformes a la venta en enero de 2022, con Mateu Sports como socio estratégico.
El arranque comercial fue contundente: el inventario inicial, de unas 10.000 prendas, se agotó en pocos días. Según Martín Carbonari, dirigente vinculado al proyecto, las ventas iniciales sextuplicaron el promedio de los diez años anteriores. Cinco años después, RUGE viste al equipo masculino, femenino, las divisiones inferiores y a la hinchada, y llegará a la final continental como vitrina internacional.
Las lecciones de Brasil
Brasil aporta los ejemplos económicos más significativos. Fortaleza creó Leão 1918 en 2016, cuando militaba en la tercera división, y registró en 2019 una facturación de 11,4 millones de reales en indumentaria. Durante 2020 comercializó 130.000 camisetas y facturó 9 millones de reales. Su rival Ceará, que había creado Vozão en 2019, vendió 126.000 unidades y obtuvo 12 millones de reales. Entre ambos sumaron 256.000 camisetas y 21 millones de reales en ventas pese a la pandemia.
El modelo también tiene reversibles. Fortaleza volvió a un proveedor en 2023 con Volt Sport: un acuerdo de cinco temporadas con 6,25 millones de reales de pago inicial, una garantía mínima anual de 4 millones de reales y regalías del 15 %, que le trasladó al fabricante la carga de la producción, los inventarios y las tiendas. Bahia, que had creado Esquadrão en 2018 tras su salida de Umbro, firmó en marzo de 2025 con Puma tras integrarse al City Football Group, en busca de mayor distribución internacional.
El reto de Nacional
Para el club verde, el cambio toca el corazón del negocio: hoy Nike recibe el 78 % del valor de venta de cada camiseta, una distribución que Nacional busca modificar para aumentar su participación. Con la proyección de 150.000 camisetas que el club manejaba para 2025 y un precio de referencia de $350.000 por unidad, el negocio bruto rondaría los $52.500 millones, aunque esa cifra corresponde a un cálculo ilustrativo y no a ingresos registrados.
El desafío que enfrenta la dirigencia verdolaga será convertir el tamaño de su hinchada en un negocio sostenible, manteniendo estándares de calidad y competitividad frente a las grandes marcas deportivas, sin perder de vista que algunos de los casos internacionales terminaron regresando a un fabricante tradicional.