Los demócratas recuperaron este martes 3 de noviembre el control de las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos en las elecciones de mitad de período, un examen directo al Gobierno de Donald Trump a la mitad de su mandato. La economía, liderada por el alza de los precios, movió el voto.
Cómo queda el Congreso
En el Senado, los demócratas alcanzaron 54 curules frente a 44 de los republicanos, con escaños aún por definir, y le quitaron siete: Maine, Iowa, Ohio, Carolina del Sur, Carolina del Norte, Kansas y Texas. En la Cámara de Representantes, donde la mayoría exige 218, las cifras parciales dan 224 frente a 134, y NBC News proyecta hasta 258, la mayor bancada demócrata en esa corporación desde 1993, el año en que Bill Clinton llegó a la presidencia.
El conteo sigue abierto. En Alaska, el republicano titular Dan Sullivan lidera por menos de 1.700 votos a la demócrata Mary Peltola (48,49 % contra 47,68 %, con 75 % contado), una ventaja que parece frágil: en los 27 distritos que terminaron de contar el voto del día de la jornada, Sullivan aparece en promedio 12 puntos por debajo de lo que obtuvo Trump en 2024, y se espera que los votos por correo aún sin contar favorezcan a Peltola.
El bolsillo pesó en la urna
Un gran sondeo a la salida de las urnas mostró que el 62 % de los votantes atribuyó el alza de los precios a las políticas de Trump, incluidos los aranceles y la guerra con Irán.
Otro cambio notable ocorrido fue el de los latinos: los demócratas recuperaron condados con gran población latina en Texas, donde buena parte de esos votantes había respaldado a Trump en 2024 por la economía y el costo de vida. En este ciclo pesó su política migratoria: aunque en esas zonas hay amplio acuerdo en deportar a quienes cometieron delitos y asegurar la frontera, las operaciones de ICE, la agencia migratoria, "sacudieron profundamente" a la comunidad, según NBC News.
Triunfos históricos demócratas
Varios estados marcaron primicias. En Texas, donde ningún demócrata ganaba un cargo estatal desde 1994, James Talarico será el primer senador demócrata elegido allí desde 1988 y Gina Hinojosa la primera latina en gobernar, tras derrotar a Greg Abbott; el partido también se quedó con la fiscalía general, la vicegobernación —que Vikki Goodwin le arrebató a Dan Patrick— y un puesto en la comisión que regula el petróleo y el gas.
En Georgia, Keisha Lance Bottoms será la primera mujer negra elegida gobernadora en la historia de Estados Unidos. En Michigan, Abdul El-Sayed ganó el Senado y será el primer senador musulmán, mientras Adam Hamilton convirtió a Kansas en el primer estado donde un demócrata gana ese escaño desde 1932.
Florida fue la excepción republicana de la noche: el partido ganó la gobernación con Byron Donalds, conservó el Senado con Ashley Moody y la congresista María Elvira Salazar, respaldada por Abelardo de la Espriella, conservó su curul por un margen estrecho, según medios de Florida.
Trump acepta el resultado y prepara el veto
El presidente le dijo a The New York Times que está "absolutamente dispuesto a aceptar esos resultados" y preparado para trabajar con los demócratas, a quienes felicitó por haber hecho "un buen trabajo", aunque insistió en que la derrota no fue "un golpe" para él. Al mismo tiempo publicó una gorra con la palabra VETO, anticipando que rechazará las iniciativas demócratas.
A partir de enero, cuando se instale el nuevo Congreso, la oposición podrá bloquear leyes y el presupuesto, e investigar al Gobierno. Trump, en todo caso, mantiene amplios poderes en política exterior, el frente que más incide en la relación con América Latina.
El partido demócrata también golpeado
El propio partido tampoco sale intacto: en la encuesta de NBC News, sus opiniones desfavorables superan a las favorables por 6 puntos (los republicanos, por 18). Es una alerta de cara a 2028, un ciclo en el que Trump no estará en el tarjetón y los demócratas no podrán hacer campaña solo con la promesa de frenarlo.
La victoria de El-Sayed disparó el entusiasmo de la izquierda del partido. El congresista Ro Khanna celebró en X que demuestra que "los progresistas pueden ganar en todo el país" y añadió: "La élite del partido no puede decirnos que no somos elegibles". Khanna y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez son vistos como posibles candidatos presidenciales en 2028, aunque ninguno ha anunciado su aspiración.
Lo que sigue: el nuevo Congreso se instala en enero, con Hakeem Jeffries en camino de convertirse en el primer presidente negro de la Cámara de Representantes y una oposición que promete investigar al Gobierno de Trump.