Nicolás Botero, presidente de Confecámaras, hizo un balance del año para el sector productivo, que ha debido recuperarse de varios desastres. Para el dirigente empresarial, el resultado es positivo aunque con retos importantes, y el foco está puesto en evitar que los daños del terremoto se conviertan en pérdidas permanentes de capacidad productiva y empleo.
El censo de las empresas afectadas
El levantamiento realizado por las cámaras de comercio, bajo la coordinación de Confecámaras, consolidó 44.728 reportes de afectación en 137 municipios, con corte al 3 de septiembre, utilizando una plataforma tecnológica de la Cámara de Comercio de Cali. Al cruzar los reportes con el Registro Único Empresarial y Social (RUES), se identificaron 28.787 empresas con matrícula mercantil vigente y se estimaron 110.481 empleos en riesgo.
Botero precisó que el ejercicio recoge los reportes recibidos y no constituye un censo exhaustivo, y que no se trata de empleos perdidos, sino de puestos de trabajo cuya continuidad está amenazada. El principal riesgo, explicó, es que los daños materiales se transformen en una pérdida prolongada de capacidad productiva, ingresos y empleo, con efectos que se transmiten a proveedores, trabajadores y clientes, reduciendo el consumo y la actividad económica local.
La preocupación es mayor entre las microempresas, que representaron el 87,9 % de los negocios que reportaron su tamaño: su menor disponibilidad de recursos para sostenerse durante una interrupción las hace especialmente vulnerables. Cuanto más tarde la recuperación, mayor será el riesgo de cierre y pérdida de empleo.
Lo que necesitan las empresas
En el levantamiento, el 50,5 % de los afectados manifestó necesitar capital de trabajo, inventarios o insumos; el 43,6 %, reparar instalaciones, maquinaria o equipos; y el 22,2 %, recuperar clientes y ventas. La respuesta, sostuvo Botero, debe atender esas necesidades de manera integral: apoyos no reembolsables para algunos, alivios y financiación con plazos acordes con su capacidad de recuperación para otros, y conexión con compradores para que volver a producir vaya acompañado de volver a vender.
Las cámaras de comercio acompañan la recuperación en dos frentes: restablecer la capacidad de operación de los negocios —con apoyos para activos productivos, insumos y reposición de inventarios— y ofrecer acompañamiento técnico, financiación y oportunidades de comercialización para recuperar clientes, ventas e ingresos.
Emprendimiento y supervivencia empresarial
En el primer semestre de 2026 se registraron 180.801 empresas, 4 % más que en el mismo período de 2025, cuando se crearon 173.907. Del total, el 74 % corresponde a personas naturales y el 26 % a sociedades, con crecimientos del 4 % y del 3,9 %, respectivamente. El desafío, dijo Botero, es que ese esfuerzo encuentre condiciones para consolidarse en finanzas, capacidades gerenciales, financiación y mercados.
Sobre la vida promedio de las empresas, aclaró que los conocidos cinco años corresponden al periodo de seguimiento de un estudio, no a la vida promedio en Colombia: de las 306.607 empresas creadas en 2019, 98.383 seguían activas en 2024, aproximadamente el 32 %, es decir, cerca de una de cada tres. La cohorte de 2019, recordó, atravesó la pandemia en sus primeros años de operación.
Mirada económica y retos para 2027
Según el Dane, la economía creció 2,9 % en el primer semestre de 2026 frente al mismo período del año anterior y 3,5 % en el segundo trimestre, datos correspondientes a un período anterior al terremoto. Botero señaló que las señales de seguridad y confianza del nuevo Gobierno pueden fortalecer las expectativas de empresarios e inversionistas, aunque sus efectos deberán evaluarse en los resultados de los próximos meses.
La clave para 2027, concluyó, será convertir la confianza en inversión, productividad y empleo formal, con seguridad jurídica, reglas claras, seguridad en los territorios y respeto por la libertad de empresa. También serán decisivos el fortalecimiento de capacidades gerenciales, el acceso a financiación, la conexión con mercados nacionales e internacionales, la simplificación de trámites y dar continuidad a la recuperación en las regiones golpeadas por el terremoto.