El gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, advirtió este lunes que cualquiera que interfira con el proceso electoral del estado o manipule boletas será procesado por un delito grave estatal, un cargo que no puede ser indultado por el presidente de EE. UU., Donald Trump.
«Quiero ser claro con cualquier hombre que esté pensando en ayudarle (al presidente Trump): si interfieren con nuestros votantes, serán procesados por un delito grave. Si manipulan nuestras boletas, tendrán que rendir cuentas ante la Justicia», dijo Newsom en un video compartido en redes sociales.
El gobernador recordó que recientemente promulgó leyes que otorgan a los fiscales estatales nuevas herramientas para acusar a personas que interfieran en las elecciones, incluso si actúan en nombre del Gobierno federal. «No importa quién haya dado la orden: si intentan interferir en las elecciones de California, California irá tras ustedes», sostuvo.
La batalla legal por boletas por correo
La tensión entre California y la Casa Blanca se intensificó cuando el Departamento de Justicia (DOJ) demandó al estado el mes pasado para apartar del conteo más de 20.000 boletas enviadas por correo, presuntamente emitidas por personas no autorizadas por no ser ciudadanos estadounidenses.
«Su pretexto es una mentira: afirma que existe un fraude electoral generalizado en California. Lleva meses preparando el terreno para poder calificar a las elecciones de mañana como ‘robadas’ si no obtiene el resultado que desea», répéo el gobernador en contra del argumento federal.
Tanto el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito como una corte inferior rechazaron bloquear las boletas, al invocar la cláusula de la Constitución de EE. UU. que otorga a los estados el control sobre sus procedimientos electorales. La solicitud de emergencia presentada este lunes ante la Corte Suprema también fue denegada.
Dispositivos de seguridad para la jornada electoral
Newsom acusó al DOJ de enviar citaciones judiciales a trabajadores electorales locales «para intimidarlos», y precisó que el estado puso en marcha un grupo de trabajo de seguridad electoral, permaneciendo «alerta y vigilando» ante desinformación o amenazas en los centros de votación.
Para la jornada de este martes está contemplado el despliegue de unos 135 abogados electorales en todo el estado, junto con más de 1.000 voluntarios que supervisarán la votación. Newsom también pidió a los votantes denunciar cualquier intento de intimidación: «Cada voto válido será contabilizado. No permitan que nadie les impida hacer oír su voz».