El vicepresidente de Colombia, José Manuel Restrepo, contó que durante su paso por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en representación del presidente Abelardo De La Espriella, se reunió con más de 300 empresarios e inversionistas de Estados Unidos. Según su relato, varios fondos expresaron interés en proyectos de infraestructura, energía, inteligencia artificial, computación y agroindustria en el país.
Esa agenda incluyó encuentros en la Cámara de Comercio de Estados Unidos, el Business Council for International Understanding, el Council of Foreign Relations y el Council of the Americas, además de citas con fondos soberanos y de infraestructura en J.P. Morgan y en XP Investments.
Los mensajes del Gobierno ante la ONU
Restrepo explicó que la intervención tuvo tres propósitos. El primero, mostrar que Colombia “quiere generar confianza al mundo” y recupera la dignidad en sus relaciones internacionales. El segundo, llamar la atención a las Naciones Unidas para que se transforme, con menos burocracia y más eficiencia, y garantice el respeto a los derechos humanos “indistintamente de su ideología”. El tercero, pedir una definición internacional clara de qué es el terrorismo y de las acciones concretas para combatirlo.
Sobre la seguridad, el vicepresidente fue categórico: “Todo el que asesine, secuestre, utilice explosivos y que reclute niños es un terrorista”. Defendió además un multilateralismo “con efectividad”, que demuestre resultados a las sociedades y no se quede en los procedimientos.
El funcionario también cuestionó el enfoque de la “paz total”. A su juicio, conducir procesos de esa naturaleza “termina siendo una forma de connivencia con esos grupos criminales”, donde a algunos se les ensalza en la plaza pública y se les convierte en gestores de paz, algo que, dijo, le resta dignidad a la nación ante el mundo.
Los sectores que atraen a los inversionistas
La energía es, según Restrepo, el sector que más atractivo despierta: hay interés en generación solar y eólica, en termoeléctricas, en la exploración de gas y petróleo y en proyectos de regasificación. Los inversionistas, agregó, observan decisiones de licenciamiento ambiental que respetan la sostenibilidad y ven oportunidades en cobre, litio, níquel y tierras raras.
También hubo acercamientos con compañías de alimentos y del sector farmacéutico, y con empresas ligadas a la producción de vehículos eléctricos como Tesla, que planteó seguir creciendo en ventas en Colombia y trabaja en garantizar que esos vehículos tengan acceso a energía en distintas regiones del territorio nacional.
En materia fiscal, el vicepresidente valoró al ministro de Hacienda por “ordenar la casa” tras recibir lo que calificó como “un desastre fiscal”, y con un plan de austeridad acompañado de uno de crecimiento económico. La meta, dijo, es una instrucción del presidente: que el país crezca al 6 %.
Defensa del presidente y señal de austeridad
Restrepo respondió así a las críticas del Pacto Histórico, que lo presentan como el verdadero mandatario y cuestionan los viajes del jefe de Estado. Su respuesta fue directa: “El presidente de la República se llama Abelardo De La Espriella”. Según su balance, en 45 días de gobierno se ha hecho más que en los cuatro años anteriores, con más de 80 extradiciones que, dijo, en Estados Unidos celebran como señal de una verdadera lucha contra el narcotráfico.
Consultado por sus desplazamientos en clase económica, el vicepresidente sostuvo que son momentos de austeridad y que hay que enviarle señales de compromiso al ciudadano, frente al “derroche” que, según dijo, llevó al país al desastre fiscal y al sobreendeudamiento en el periodo anterior.
Venezuela y el Escudo de las Américas
Sobre Venezuela, contó que vio de lejos a la vicepresidenta Delcy Rodríguez en la ONU y expresó su expectativa por una pronta recuperación de la democracia en ese país. De concretarse, agregó, representaría casi un punto porcentual adicional de crecimiento para Colombia, con inversión en aseo, medicamentos y alimentos.
El funcionario también destacó la participación de Colombia en el Escudo de las Américas, que calificó como un momento histórico por reunir a naciones que comparten la defensa de las libertades, la democracia, las instituciones, el libre mercado y la lucha contra el crimen organizado. El espacio se articula, explicó, en tres pilares: prosperidad económica, seguridad y coordinación multilateral.