El aumento del salario mínimo para el año entrante no debería ir más allá del 9 %, según Juan Carlos Mora, presidente de Bancolombia. Ese ajuste equivaldría a cerca de 162.000 pesos adicionales al mes para los trabajadores que ganan el mínimo.
La razón de ese techo, explicó el directivo, es que el incremento debe seguir de cerca la recuperación del poder adquisitivo de los hogares y no deteriorar el empleo ni la productividad.
Inflación más productividad
Mora defendió el mecanismo que Colombia ha usado en los últimos años para definir el ajuste salarial: compensar a los trabajadores por la pérdida de poder adquisitivo, es decir, la inflación, y a eso sumar la productividad con algunos puntos adicionales.
"Colombia desarrolló un mecanismo que ya tiene años y es un tema de compensar a los trabajadores por la pérdida del poder adquisitivo; es decir, hacer crecer el salario mínimo según la inflación, evaluar la productividad y sumarle unos puntos", precisó el presidente del banco.
"Yo creo que debemos acogernos a ese mecanismo de inflación más productividad, y tal vez unos pequeños puntos", agregó Mora. Para él, esa fórmula debería primar en las conversaciones del 2027.
La otra cifra en la mesa
La propuesta del directivo contrasta con la que mantienen parte de los trabajadores: un ajuste cercano al 38 %, equivalente a un incremento de casi 670.000 pesos sobre el ingreso mensual, para recuperar el salario real perdido en los últimos años.
La posición de Mora abre uno de los primeros pronunciamientos del sector financiero en la discusión del salario mínimo del año entrante, que se definirá a cierre de 2026 con el Gobierno, los gremios empresariales y las centrales obreras en la mesa.