El aeropuerto El Dorado podría ir más allá de su papel de terminal de vuelos y mercancías. Bogotá impulsa el megaproyecto Bogotá Ciudad Aeropuerto, que busca articular la terminal aérea con el Metro y el Regiotram, atraer nuevas inversiones y desarrollar una industria especializada alrededor de la aviación.
La iniciativa fue presentada por la Secretaría Distrital de Planeación para que se incluya en el Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030. Esa inclusión le daría respaldo y coordinación nacional a los proyectos planteados.
Conexión con el Metro y el Regiotram
Uno de los componentes que más interés despierta es la integración con el transporte público regional. La propuesta prevé avanzar en la articulación entre El Dorado, el Metro y el Regiotram para mejorar la conexión entre la terminal aérea, la ciudad y los municipios cercanos, y plantea que las entidades nacionales y territoriales trabajen conjuntamente para definir prioridades, estructurar los proyectos y evaluar alternativas de financiación.
La presentación de la iniciativa no equivale todavía a obras contratadas, a recursos asegurados ni a fechas de construcción y entrada en operación.
Para la secretaria distrital de Planeación, Úrsula Ablanque, el alcance supera los límites de la capital: Bogotá Ciudad Aeropuerto no es solamente para Bogotá o para la región, es un proyecto para la Nación, afirmó.
El peso de la apuesta se explica por la escala del transporte aéreo en el país: durante 2025 el sistema aeroportuario movilizó más de 57,5 millones de pasajeros, y en el primer semestre de 2026 los aeropuertos El Dorado y José María Córdova, de Rionegro, concentraron el 59,6% del total nacional.
Innovación, formación e industria aeronáutica
La apuesta incluye crear un Centro de Innovación y Aviación Civil y un campus de formación aeroespacial, pensados para fortalecer las capacidades técnicas que exige una industria en crecimiento. También contempla impulsar actividades de mantenimiento, reparación y operación de aeronaves, conocidas por la sigla MRO, un segmento que podría abrirle la puerta a empresas de servicios técnicos, ingeniería, manufactura aeronáutica y producción de componentes.
Isis Durán, directora ejecutiva de Invest in Bogotá, explicó el propósito: A través de una estrategia de internacionalización y a la promoción de un gran centro de MRO, Bogotá quiere replicar la experiencia que han tenido grandes hubs aeronáuticos a nivel internacional. La directiva recordó que El Dorado es el principal aeropuerto de carga de la región y el segundo en movilización de pasajeros.
Seis frentes de trabajo
El plan se organiza en seis frentes: coordinación institucional, planeación territorial, talento humano, transformación digital, innovación y articulación del turismo con el transporte aeroportuario. Cada uno atiene una condición necesaria para que el aeropuerto impulse la economía de su entorno, desde alinear las decisiones públicas y privadas hasta preparar trabajadores especializados.
Santiago Carvajal, gerente del programa, explicó que la propuesta se construyó con actores del sector durante los últimos seis meses: Estamos convencidos de que Bogotá Ciudad Aeropuerto debería estar en los primeros renglones del Plan Nacional de Desarrollo como un proyecto que beneficia a todo el territorio nacional, sostuvo.
En la presentación participaron el Departamento Nacional de Planeación, la Aeronáutica Civil y el Ministerio de Transporte, junto con gremios y empresas como la Cámara de Comercio de Bogotá, la ANDI, Camacol, ProBogotá, Avianca, OPAIN, Airbus y Odinsa, además de representantes de la Alcaldía de Funza. El aeropuerto, en definitiva, no funciona aislado: depende de redes de transporte, servicios logísticos, empresas y trabajadores que operan en Bogotá y los municipios vecinos.
Qué falta para que avance
El siguiente paso es conseguir que el megaproyecto entre en el Plan Nacional de Desarrollo y sea reconocido como proyecto de interés estratégico nacional. Todavía se requiere estructurar las iniciativas, definir responsabilidades institucionales y evaluar las fuentes de financiación: el reto es pasar de una visión de largo plazo a proyectos concretos, con cronogramas, responsables y recursos. De ello dependerá que El Dorado amplíe su papel como centro de pasajeros y carga y se convierta también en un eje de inversión y empleo especializado para Bogotá y la región.